Hoy, día 3 de diciembre, se cumplen 225 años de la primera vacunación contra la viruela realizada en España por el doctor Francesc Piguillem i Verdacer, en Puigcerdà (La Cerdanya, Girona).
En 1798 se había publicado el trabajo de Edward Jenner acerca de su descubrimiento de la vacuna antivariólica el 14 de mayo de 1796. La vacunación se fue extendiendo por Inglaterra y otros lugares de Europa, especialmente Ginebra, Viena y París, donde el primer inoculado fue el hijo del doctor Colon, el día 8 de agosto de 1800.
Tres meses después, el doctor Piguillem pidió linfa vacunal al doctor Colon, la cual recibió el 3 de diciembre. El mismo día, al atardecer, Piguillem vacunó en Puigcerdà a los dos hijos de una señora a la que había prometido que serían los primeros que vacunaría, e inmediatamente después a otros dos párvulos, hijos de una hermana de aquella.
El día 15 de diciembre, en presencia del gobernador, el párroco y otras personalidades, el doctor Piguillem inoculó, con linfa que extrajo de las pústulas de los primeros vacunados, a otros seis niños. A partir de ese momento se corrió la voz de la nueva inoculación preventiva de la viruela por los pueblos próximos a Puigcerdà y las gentes llevaban a sus hijos al doctor Piguillem para que los vacunara, con la confianza de que se exponían muy poco e iban a ganar mucho.
Una vez extendida la vacuna por la Cerdanya, el doctor Piguillem marchó a Barcelona, como tenía proyectado desde hacía tiempo, y a su paso por Vic vacunó a algunos niños. Al llegar a Barcelona vacunó a dos primos suyos con linfa procedente de uno de los vacunados en Puigcerdà.
En la difusión de la vacunación en Cataluña tuvieron un papel muy importante algunos socios de la Academia Médico-Práctica de Barcelona (hoy Reial Acadèmia de Medicina de Catalunya, de la cual Piguillem fue un destacado académico numerario), especialmente los doctores Vicenç Mitjavilla i Fisonell y Francesc Salvá i Campillo. Sin embargo, cabe destacar la figura de Juan Smith Sinnot en Tarragona, donde se convirtió en el gran propagador de la vacuna.
Smith Sinnot era ingeniero de la Armada y director de las obras del puerto de la ciudad. Gracias a él, Tarragona se convirtió en el segundo foco activo de la vacunación con vacuna que Piguillem le facilitó cinco meses después. Juan Smith dejó un perdurable recuerdo en la ciudad de Tarragona y prueba de ello es que, en el año 1860, medio siglo después de su muerte, se le escogió como uno de los personajes que tenían que figurar en la fachada del Ayuntamiento, aunque no había nacido en la ciudad y solo vivió en ella un decenio.
Más de dos siglos después, esta primera vacunación que se implementó en toda España, y que en algunos momentos y grupos de población llegó a ser obligatoria, ha evolucionado hasta el actual calendario de vacunaciones e inmunizaciones a lo largo de toda la vida, que incluye 18 inmunizaciones (que son 19 en Cataluña, Ceuta y Melilla).
Este es el inicio de una historia que hasta la actualidad ha demostrado el gran éxito de la vacunología, y en concreto de la medicina española, en el campo de las enfermedades inmunoprevenibles.
Fernando Moraga-Llop
Vocal sénior y portavoz de la AEV
3 de diciembre de 2025







