La Organización Mundial de la Salud ha acogido el pasado 16 de mayo una reunión cerrada para abordar la situación de una hipotética vacuna contra el virus Ebola Bundibugyo, según publica la revista Science.
La vacuna que se utilizó en 2014 en varios países africanos iba dirigida frente a la variante Zaire que es una de las cuatro existentes junto a Sudan, Bundibugyo y Tai Forest, no tiene capacidad para neutralizar la variante que actualmente afecta a la República Democrática del Congo y Uganda ya que solo comparte con la cepa Zaire un 30% de homología génica entre las proteínas de superficie “spikes”.
En el año 2013 ya hubo un intento con una vacuna que incluía la spike de Bundibugyo insertada en un virus de la estomatitis vesicular. La vacuna protegió frente a pruebas de provocación en tres primates no humanos, aunque actualmente no existe ningún suministro de calidad clínica para que pueda someterse a ensayos en humanos.
Otro intento, también del mismo año, intentó con una estrategia de mix and match vacunando a tres monos con una primera inoculación del virus de la estomatitis vesicular con la spike de Sudan para dos semanas más tarde inocularlos con el mismo virus, pero con la spike de Zaire. Aunque esta vía parecía, aparentemente, factible dada la situación actual del brote, no se consideró viable ya que no se podía trasladar al humano los resultados obtenidos con esos tres primates.
Actualmente hay algunas iniciativas que pudieran resultar exitosas. Por una parte son prometedores los resultados de la Universidad de Oxford, a la que recientemente se le ha concedido una subvención de 26.7 millones de dólares por parte de la Unión Europea con el objetivo de desarrollar vacunas frente a filovirus. Sus investigadores, que ya han secuenciado la proteína spike, han contactado con la farmacéutica Moderna y con el Serum Institute of India para que la primera fabricara una vacuna con la spike de Bundibugyo en plataforma de ARN mensajero y la segunda para que hiciera algo similar, pero en plataforma de adenovirus de chimpancé, ChAdOx1 BDBV. Hasta ahora se ha pronunciado la compañía india- es la mayor productora mundial de vacunas- y ha comunicado que una vez disponga de la spike necesitaría treinta días para iniciar la producción de vacuna a gran escala.


