Científicos del Instituto Jenner de la Universidad de Oxford han desarrollado una vacuna antigripal dirigida a dos proteínas internas del virus, la matriz 1 y la nucleoproteína que al no mutar en temporadas sucesivas pueden constituir una vacuna universal. El proyecto ha sido liderado por Sarah Gilbert y en una primera fase ha inoculado la vacuna a 11 adultos voluntarios que fueron luego infectados con las cepas de la gripe estacional. La vacuna estimuló las células T y protegió de la enfermedad con un alto perfil de seguridad. La investigadora piensa que hacen falta estudios adicionales y que se precisarán al menos cinco años hasta que pueda comercializarse.
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Autor: Asociación Española de Vacunología
Asociación científica dedicada a la formación e información sobre vacunas destinada a profesionales sanitarios y público en general.


