Un estudio retrospectivo de cohortes multicéntrico con varones de edades entre los 9 y los 26 años que se siguieron durante unos diez años investigó la aparición de cánceres en cabeza y cuello, esófago, ano y pene en 615155 vacunados y 2290623 no vacunados. Encontraron una asociación negativa y significativa entre inmunización y cánceres en los que recibieron al menos una dosis de la vacuna de nueve genotipos que se mantuvo en los de 9 a 14 y en los de 15 a 26 años.
En comentarios al artículo aparecidos en CIDRAP se destaca la importancia de la vacunación a la hora de prevenir los cánceres de esófago, amígdalas, paladar blando y orofaringe ya que no existen pruebas de cribado y evolucionan de manera habitualmente silente de manera que cuando se manifiestan con dolor o síntomas locales ya se encuentran en fases avanzadas de desarrollo.
Los resultados se han publicado en la edición on line de 9 de abril de JAMA Oncology.


