Una vacuna que utiliza una plataforma de ARN mensajero que codifica los antígenos de la hemaglutinina de los veinte subtipos conocidos de los virus gripales A y B, y que está envuelta en una cubierta nanolipídica, podría proporcionar protección al inducir simultáneamente anticuerpos específicos frente a todos ellos. Con esta tecnología se podría, por lo tanto, estar mejor preparado frente a futuras pandemias gripales al disponer “a la avanzada” de los antígenos que podrían causarla.
En las fases preclínicas en ratones y en hurones que recibieron la vacuna experimental, se constató protección al someterlos con posterioridad a una provocación (challenge) con cepas virales concordantes y discordantes. Esta protección se alcanzó, al menos en parte, por la existencia de anticuerpos específicos.
Los resultados se han publicado recientemente en la revista Science.


