Alonge O, Marin M, Hickman C et al. Long-term Neutralizing Antibody Levels Against Measles and Rubella Viruses Among Adults With 3 Doses of Measles-Mumps-Rubella Vaccine. Open Forum Infectious Diseases 2024;11: ofad700
https://academic.oup.com/ofid/article/11/1/ofad700/7505490?login=false
Al desconocer la inmunidad proporcionada por la tercera dosis de vacuna triple vírica en adultos, los autores, de los CDC de los Estados Unidos evalúan mediante un estudio longitudinal los niveles de anticuerpos neutralizantes frente a rubeola y sarampión a los once años de haber recibido esa tercera dosis. Les fue administrada entre los 18 y los 28 años y se les citó alrededor de cinco años más tarde y a los nueve-once años tras esa última dosis. Los motivos de esa dosis extra fueron por brotes de parotiditis, en sanitarios, reclutas, viajeros internacionales y en embarazadas en situaciones excepcionales. Los métodos de medición fueron la reducción en placas y la inmunocolorimetría para medir los anticuerpos neutralizantes frente a sarampión y rubeola, respectivamente, con puntos de corte como de susceptibilidad potencial ≤120mUI/ml y <10U/ml, respectivamente. Se evaluó a 405 y 304 personas a los 5 y a los 9-11 años, respectivamente. En este último corte el 10% de los participantes eran potencialmente susceptibles al sarampión, con descenso progresivo de los títulos de anticuerpos, pero los anticuerpos neutralizantes frente a la rubeola permanecieron estables a lo largo de todo el periodo de seguimiento, no siendo susceptibles ninguno de los vacunados. Los autores concluyen que las terceras dosis de TV inducen un modesto booster y de corta duración en cuanto a anticuerpos neutralizantes frente a sarampión, no pareciendo verse afectada la respuesta inmune en el largo plazo por esa dosis adicional. Esos bajos títulos no implican necesariamente susceptibilidad ya que la inmunidad celular y la memoria persisten en la mayoría de las personas. Por el contrario, los anticuerpos neutralizantes frente a rubeola sufren un efecto booster tras recibir esa tercera dosis cuyos títulos se mantienen a lo largo de los once años tras la tercera dosis, siendo superiores a los observados en personas de la misma edad que recibieron dos dosis. A la vista de los resultados, los autores piensan que los datos de la inmunidad a corto y largo plazo no sugieren que haya una ventaja con la tercera dosis a efectos de seroprotección frente al sarampión.


