Nuevos análisis llevados a cabo por un comité de expertos en seguridad vacunal de la Organización Mundial de la Salud ha encontrado que, en base a la evidencia actualmente disponible, no existe una asociación causal entre las vacunas y los trastornos del espectro autista (TEA). El Comité, Global Advisory Committee on Vaccine Safety (GACVS), constituido en 1999 junta a expertos de todo el mundo para que proporciones consejo científico independiente en asuntos relacionados con la seguridad de las vacunas. El último tema abordado por el GACVS en noviembre 2025 se centró en la relación entre el timerosal contenido en vacunas multidosis y los TEA y entre las vacunas, en general y esas patologías. La evidencia, basada en 31 estudios primarios de investigación, y publicados entre enero 2020 y agosto 2025, procedentes de varios países, apoyan el positivo perfil de seguridad de las vacunas que se utilizan en el embarazo y en la infancia, y confirman, adicionalmente, la ausencia de una relación causal con los TEA.
El Comité también avaluó el riesgo potencial para la salud asociado al aluminio contenido en las vacunas, analizando estudios publicados entre 1999 y 2023. Además, revisó un amplio estudio de cohortes llevado a cabo con los registros poblacionales daneses de niños nacidos entre 1997 y 2018. Este estudio no mostró que las trazas de aluminio incluido en algunas vacunas no se asocian con estos trastornos.
Tras la revisión practicada, el GACVS se reafirma en sus conclusiones previas de 2002, 2004 y 2012: “las vacunas, incluyendo aquellas con aluminio o timerosal, no causan autismo”. Concluye el statement: “durante los últimos 50 años las vacunas han salvado al menos 154 millones de vidas”.


