Científicos de la Universidad de Colorado están desarrollando una manera innovadora de inmunizar a las personas. En vez de hacer la vacuna en forma líquida e inyectarla, se está investigando cómo aerosolizar la vacuna, es decir, hacerla un polvo finísimo para ser inhalado. La vacuna se parecería entonces a un inhalador de los que se usan para el asma. Los científicos descubrieron que en el caso de la vacuna del sarampión, la vacuna inhalada resultó igual de efectiva que la vacuna tradicional. La ventaja de la vacuna en inhalador es que, al no ser líquida, no necesita refrigeración y puede guardarse por más tiempo sin que se reduzca su efectividad. Esto resultará en ahorros para los gobiernos, una mejor calidad de vida para la población y menos gente sufriendo por el doloroso pichazo.
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Autor: Asociación Española de Vacunología
Asociación científica dedicada a la formación e información sobre vacunas destinada a profesionales sanitarios y público en general.


