«Al no vacunar, no solo se expone al niño al contagio de una dolencia infecciosa sino que se corta la cadena de protección, algo que afecta a todo el entorno, tanto en el hogar como en la guardería o escuela», comentan pediatras consultados que defienden, a capa y espada, la vacunación. Es más, en algunos círculos médicos y científicos se equipara la no vacunación a un acto de irresponsabilidad por parte de los padres. De hecho, ocho compañeros del niño diagnosticado con difteria en Olot, un menor que no estaba vacunado contra esta dolencia por decisión de los padres, tienen también la bacteria, pero no la han desarrollado precisamente por estar vacunados.
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Autor: Asociación Española de Vacunología
Asociación científica dedicada a la formación e información sobre vacunas destinada a profesionales sanitarios y público en general.


