Un artículo publicado en Science ha mostrado como una vacuna administrada a ratones por vía intranasal los protege al menos durante tres meses frente a múltiples patógenos, tanto bacterias como virus, incluido el SARS-CoV-2. La vacuna activa tanto la inmunidad adaptativa -utiliza a las células b y T a reconocer proteínas de patógenos específicos como la inmunidad innata responsable de la capacidad intrínseca de las células epiteliales del sistema respiratorio para resistir a la infección que son la diana de muchos patógenos. La vacuna universal va dirigida a esta inmunidad innata y consta de tres componentes: los dos primeros son fármacos que estimulan receptores específicos que activan macrófagos pulmonares como presentadores de antígeno y el tercero estimula la población de linfocitos T como parte del sistema adaptativo y cuya misión es la de enviar señales al sistema innato al objeto de mantenerlo activado. La vacuna, formulada en liposomas, se administró a ratones en esquema de cuatro dosis intranasales e indujo respuesta inmune frente a SARS-CoV-2 y otros coronavirus más a bacterias respiratorias como Acinetobacter baumannii. Por su originalidad la vacuna se ha bautizado como “no ortodoxa”.
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Autor: Asociación Española de Vacunología
Asociación científica dedicada a la formación e información sobre vacunas destinada a profesionales sanitarios y público en general.


