Según se publica en CIDRAP se han detectado, por segunda vez, cepas de virus aviares altamente patógenos A/H5N1 en pingüinos de la Antártida y más concretamente en South Georgia, con lo que se confirma la progresión del virus hacia el sur. Este hallazgo sigue a uno previo que afectó a pájaros y mamíferos. La British Antarctic Survey ha comentado que la secuencia génica de los aislamientos sigue sin mostrar un incremento del riesgo de infección para los humanos.
Ya el 26 de febrero de este año un equipo español del Severo Ochoa Biology Center anunció que por vez primera se había detectado el virus A/H5N1 en tierra firme de la Antártida y el descubrimiento demuestra que el virus altamente patógeno ha llegado a ese continente a pesar de las distancias y de las barreras naturales que la separan de otros continentes. También podría ser el responsable de la muerte de pájaros registrada en el verano austral.


