
Mañana día 3 de diciembre se cumplen 222 años de la primera vacunación de la viruela realizada en España por el doctor Francesc Piguillem i Verdacer, en Puigcerdà (La Cerdanya, Girona).
El doctor Piguillem nació en Puigcerdà el 7 de enero de 1771 y desde su adolescencia mostró vocación por ser médico, razón por la cual marchó a Cervera a estudiar la carrera de medicina, que terminó brillantemente. En 1800 ya se conocía el descubrimiento de la vacuna por Jenner, que se había publicado en 1798, y su extensión por Inglaterra y otros lugares, en especial Ginebra, Viena y París, donde el primer inoculado fue el hijo del doctor Colon, el día 8 de agosto de 1800. A primeros de noviembre, el doctor Piguillem pidió linfa vacunal al doctor Colon, y la recibió el 3 de diciembre. El mismo día, al atardecer, Piguillem vacunó en Puigcerdà a los dos hijos de una señora a quien había prometido que serían los primeros que vacunaría, e inmediatamente después a otros dos párvulos, hijos de una hermana de aquella. El día 15 de diciembre, en presencia del gobernador, del párroco y de otras personas distinguidas, el doctor Piguillem inoculó, con linfa que extrajo de las pústulas de los primeros vacunados, a otros seis niños. A partir de ese momento se corrió la voz de la nueva inoculación preventiva de la viruela por los pueblos próximos a Puigcerdà y las gentes llevaban a sus hijos al doctor Piguillem para que los vacunara, con la confianza de que se exponían muy poco e iban a ganar mucho. Y a partir de aquí se inició la vacunología.
Hace casi un siglo, en 1923, escribía el doctor Gregorio Marañón, refiriéndose al descubrimiento de Jenner: «El valor de un hecho científico depende no tanto de su propia eficacia inicial como de la posibilidad de que sea el núcleo de otros descubrimientos secundarios cuya importancia pueda eclipsar la del hecho primitivo». Esta efeméride no debe quedar eclipsada.
Fernando Moraga-Llop


