Según publica British Medical Journal el gobierno de los Estados Unidos congelará los fondos económicos a la alianza global para las vacunas, Gavi, hasta que deje de utilizar las vacunas que contengan timerosal. Ello implica una amenaza para la organización de unos 300 millones de dólares y para los países de media y baja renta ya que los Estados Unidos son uno de los mayores contribuyentes estimándose en el 13% del presupuesto del Gavi. Ya en noviembre 2015 el secretario de estado de salud, Robert F Kennedy, promovió una reunión de la Minamata Convention con el objetivo de proteger la salud de los humanos y del medio ambiente de los efectos perniciosos del mercurio. A ese respecto dijo “una vez que en América ha desaparecido el mercurio de todas las vacunas, hago un llamamiento a las autoridades sanitarias de todo el mundo para que hagan lo mismo, al objeto de asegurar que ningún niño de cualquier parte del mundo se volverá a exponer a esta neurotoxina letal”.
Multitud de estudios publicados hasta la fecha no han demostrado que el timerosal contenido en algunas vacunas multidosis cause efectos adversos. En nuestro país hace años que no se utiliza este conservante.


