Se trata de una vacuna con fines terapéuticos, es decir, que no es curativa ni preventiva, pero sí que logra apaciguar los efectos del virus del sida. Es el resultado de la investigación de un grupo de expertos españoles y franceses, compuesto por algunos de los principales investigadores en el campo del VIH. En el experimento participaron 24 pacientes seropositivos que, hasta el momento de ser parte del grupo de ensayo no habían sido tratadas: Los médicos extrajeron muestras sanguíneas con las que, además de conocer el perfil de cada uno, fabricaron las vacunas “personalizadas”. Los responsables del experimento aseguran que tras recibir tres dosis de esta vacuna, los pacientes mostraron un aumento de sus defensas y una significativa reducción de la carga viral: Un 90% menos en ocho de los 18 pacientes tratados durante un año.
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Autor: Asociación Española de Vacunología
Asociación científica dedicada a la formación e información sobre vacunas destinada a profesionales sanitarios y público en general.


