Estado de vacunación en la primera infancia de los recién nacidos prematuros

Hofstetter A, Jacobson E, deHart P et al. Early childhood vaccination status of preterms infants. Pediatrics 2019;144:e20183520

Al disponer de escasa información del estado de vacunación de prematuros, los autores plantean un estudio retrospectivo de cohortes en el Estado de Washington que incluye hospitalizados entre 2008 y 2013.

Ligaron datos demográficos y clínicos procedentes de los registros electrónicos con los datos de vacunación del sistema de información del Estado. Compararon primariamente, a los 19 meses de vida, las vacunas recibidas (4 dosis de DTPa, 3 de VPI, 1 de TV, 3 de Hib, 3 de hepatitis B, 1 de varicela y 4 de PnC13) entre los pretérmino (<37 semanas) y los término (37 a 43 semanas) y secundariamente el estado a los 36 meses.

El 19.3% de 10.367 nacimientos fueron prematuros y a los 19 y 36 meses los pretérmino no habían completado el esquema, respecto a los término (47.5% vs 54.0% con OR ajustado de 0.77 e IC 95%: 0.65-0.90 y 63.6% vs 71.3% con OR ajustada de 0.73 e IC 95%: 0.61-0.87), respectivamente.

Por otra parte, los nacidos con 23-33 semanas tenían menor tasa de cumplimiento respecto de la vacuna de hepatitis B y de rotavirus, respecto a los pretérmino de 34 a 36 semanas.

Respecto a la vacuna antigripal, es destacable que se registraron diferencias entre los de menos de 33 semanas (47.7%), los de 34 a 36 (41.5%) y término/postérmino (44.7%) con p=0,02.

Los autores concluyen que son necesarias estrategias para mejorar las coberturas de vacunación en estos niños de alto riesgo.




Schedules for pneumococcal vaccination of preterm infants: An RCT

Kent A, Ladhani S, Andrews N, Scorrer T, Pollard A, Clarke P et al. Pediatrics 2016;138:e20153945

Ensayo clínico controlado en prematuros de menos de 35 semanas de gestación con la vacuna antineumocócica conjugada de trece serotipos según varios esquemas de vacunación para comprobar la inmunogenicidad (IgG específica) tras las series primarias y tras la dosis de recuerdo. Los tres esquemas de vacunación eran: 1) reducido con dos dosis a los 2 y 4 meses (R), 2) acelerado con esquema de tres dosis a los 2, 3 y 4 meses (A), y 3) tres dosis a los 2, 4 y 6 meses (E). El ensayo incluyó a un total de 210 niños con una edad media de gestación de 29 semanas más 6 días. Tras las series primarias el 75%, el 88% y el 97% de los niños tenían títulos protectores para al menos la mitad de los serotipos neumocócicos con los esquemas R, A y E, respectivamente. No obstante, tras la dosis de recuerdo de los doce meses que recibieron todos los participantes, los vacunados con el esquema E tenían una concentración media de anticuerpos significativamente inferior para 9 de los trece serotipos respecto al esquema R y para 4 de los 13 serotipos respecto del esquema A. En cualquier caso, casi todos los vacunados, independientemente del esquema utilizado, tuvieron concentraciones protectoras tras el recuerdo. Apuntan los autores que está bien descrito para las vacunas conjugadas antimeningocócicas la mayor inmunogenicidad postbooster de los esquemas reducidos. Como limitaciones destacan el que no se midieron los niveles de anticuerpos a los siete meses para los grupos R y A y que no se midieron los anticuerpos funcionales opsonofagocíticos. Concluyen que el esquema ideal vendría dado por la edad de mayor incidencia de ENI (primeros seis meses de edad) y por el contexto de los programas nacionales de vacunación y de su epidemiología.

[más información]




13-Valent Pneumococcal Conjugate Vaccine (PCV13) in Preterm Versus Term Infants

Martinón-Torres F, Czajka H, Center KJ, Wysocki J, Majda-Stanislawska E, Omeñaca F, et al. PEDIATRICS. 2015; 135:e876-e886

Palabra clave: vacuna conjugada antineumocócica, prematuros

Los recién nacidos prematuros tienen un mayor riesgo de infecciones; por lo tanto, la vacunación es de particular importancia. Dado que los datos de respuesta inmunitaria descritos en bebés prematuros pueden variar según la edad gestacional y el calendario de vacunación, las respuestas de la vacuna en esta población supone una investigación adicional.

El objetivo de este estudio ha sido evaluar el perfil de respuesta inmune y la seguridad de la vacuna neumocócica conjugada 13-valente (PCV13) en recién nacidos prematuros en comparación con los recién nacidos a término.

Para ello se realizó un ensayo clínico en fase IV, multicéntrico en el que 200 niños sanos fueron aleatorizados en dos grupos: 100 prematuros y 100 nacidos a término. Todos los niños recibieron la vacuna PCV13 a los 2, 3, 4 (infant serie) y 12 (TD, toddler dose) meses junto con las vacunas de rutina.

Los principales resultados fueron los siguientes: la mayoría de niños alcanzaron concentración de inmunoglobulina anticapsular G (IgG) mayor o igual a 0,35 mg/mL para todos los serotipos: 0,85% después de la serie infantil (excepto los bebés prematuros para los serotipos 5, 6A, y 6B) y 0,97% después de TD (excepto para el serotipo 3).

Los recién nacidos prematuros tenían concentraciones medias geométricas de IgG en general más bajas en comparación con los recién nacidos a término; sin embargo, después de TD fueron similares para todos los serotipos. Los resultados de la actividad opsonofagocítica fueron consistentes con los resultados y aumentaron de los títulos de IgG después de TD en ambos grupos para todos los serotipos. La vacuna PCV13 fue generalmente bien tolerado, con perfiles de seguridad similares en todos los subgrupos de prematuros.

Los autores concluyen que las respuestas inmunes fueron más bajos en los recién nacidos prematuros que en recién nacidos a término. Sin embargo, la mayoría de los niños de ambos grupos lograron niveles de anticuerpos IgG específicos de serotipo de neumococo después de la serie infantil, superando el umbral establecido por la Organización Mundial de la Salud de la protección y las respuestas de anticuerpos funcionales.

Las respuestas fueron uniformemente más alta después de la dosis a los 12 meses (TD), lo que refuerza la importancia de una dosis de refuerzo puntual.

[mas información]