Un estudio llevado a cabo por investigadores de los CDC norteamericanos y publicado on line en Clinical Infectious Diseases no ha encontrado ni nuevas ni inesperadas señales de alarma de seguridad respecto del uso de la vacuna triple vírica en adultos. La revisión, basada en datos recogidos del VAERS, incluyó 3.175 reportes de efectos adversos en adultos desde 2003 hasta 2013, de los que 168 se clasificaron como graves, incluyendo 7 fallecimientos. Los reportes más frecuentes fueron fiebre, exantema, dolor y artralgias. Los autores constataron, también, que al menos 131 embarazadas habían sido vacunadas, la mayoría en el primer trimestre. El 38% reportó al menos un efecto adverso.
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Autor: Asociación Española de Vacunología
Asociación científica dedicada a la formación e información sobre vacunas destinada a profesionales sanitarios y público en general.


