Incidencia de enfermedad meningocócica por serogrupo B en el mundo

La enfermedad meningocócica por serogrupo B está extendida mundialmente pero con niveles bajos de incidencia, según se desprende del artículo publicado en la edición on line de Lancet Infectious Diseases. Un equipo internacional revisó 37 artículos y datos de 12 páginas web, con datos referidos al periodo 2000 a 2015 y encontró que la mayoría de los países refieren una incidencia menor a los dos casos por 100.000 habitantes. Los países que sobrepasan esa cifra son: Nueva Zelanda, Irlanda, Reino Unido, Holanda, Malta, Islandia y Bélgica. La letalidad encontrada oscila entre el 3% y el 10% y los autores han comentado que parece que la incidencia va en descenso a escala mundial.

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Carta del director – Octubre 2015

A pesar de que para muchos colegas, todo esto de la varicela, su vacuna y otras fiestas de guardar, constituye un verdadero culebrón, para mi hay un fondo literario más profundo, próximo al realismo mágico. Estudiando el problema, no puedo dejar de pensar en aquella magnífica obra de García Márquez, “Crónica de una muerte anunciada“. Reflexionen, los hermanos Vicario queriendo matar a Santiago Naser por haber mancillado el honor, léase virginidad, de su hermana Ángela. Todo el mundo conoce este propósito, y nadie hace, o puede hacer, nada para evitar que se cumpla. Coloquen a la enfermedad de la varicela, la vacuna, la salud pública, las sociedades científicas etc. en los roles anteriores que ustedes, según sus criterios, estimen oportuno, y ya tenemos el drama.

Aunque sea difícil de comprender, en los últimos meses el gran debate sobre la salud pública en nuestro país ha estado centrado en, ésta vacuna si, está vacuna no. Y además, como componente extraordinario se ha conseguido una polarización drámatica entre los sanitarios, con un discurso que en ocasiones se desarrolla con insultos al discrepante, mucha opinión personal, escaso contenido científico, y usándose los medios de comunicación como elementos de expansión de las posturas. Más que científico, parece que nos encontremos ante un debate político, en el que se copia el “Y tu más“, que tanto desapego ha producido entra la ciudadanía y los profesionales de esa actividad. Y honestamente creo, que a pesar de los gritos, ni unos sanitarios son prescriptores compulsivos a sueldo de Darth Vader, ni otros, talibanes inconscientes, tontos útiles de los antivacunas. El que un pediatra quiera que el niño que tiene delante, y al que cuida desde que nació, no padezca una varicela, no lo convierte en un ser que desprecia la salud pública. Y cuando un salubrista pide profundidad en el conocimiento epidemiológico de la enfermedad a evitar, no está en contra de la salud individual. El drama, el gran drama estriba en que estas visiones individuales y poblacionales de la salud y la enfermedad, no dispongan de foros en los que sentarse a reflexionar conjuntamente con prudencia y sosiego, buscando espacios de complicidad y consenso que permitan eliminar el territorio de crispación que se ha generado. Si no logramos abrir este debate, y en los ámbitos adecuados, pierden las vacunas en su conjunto.

Así, vivimos momentos en los que se llega a situaciones tan curiosas como las de pedir la supresión de una vacuna de las políticas públicas, no en función a informes científicos rigurosos y publicados en revistas de impacto que así lo aconsejen, sino a través de una recogida de firmas, a refrendar en una plataforma creada al efecto, cuya existencia es amplificada en determinados foros, algunos bañados de esoterismo, gotas de santería, y dos velas negras.

Y, ¿por qué ocurre todo esto?, ¿dónde podemos localizar el origen del novelón de la varicela?, Posiblemente acertaremos al situarlo en el momento en el que el anterior equipo ministerial decidió sacar la vacuna frente a esta enfermedad de la venta libre en farmacias. Esta actuación se llevó a cabo sin avisar a las Comunidades Autónomas, sin un informe que la justificara, y sin explicar a los profesionales el porqué de la medida. En los primeros momentos, se generó en los sanitarios y en la ciudadanía una lógica inseguridad. ¿Por qué la han retirado? ¿Produce daños?. Posteriormente, se pasó de la preocupación al cabreo. Pero bueno ¿por que demonios me impiden vacunar a mis hijos? ¿ Por que no me dejan recetarla?. Y así, poco a poco, se fueron creando las condiciones necesarias para que se desarrollara la tormenta perfecta.

En este contexto, llega al Ministerio un nuevo equipo, que en poco tiempo se muestra hastiado de una situación excesivamente tensionada. No es necesario ser un genio, para ser consciente de que tratar de actuar sobre esa realidad suponía:

a) Dejar todo como estaba, aguantar el chaparrón y que el sol salga por Antequera.

b) Que la vacuna vuelva a las farmacias, y donde dije digo, digo Diego o viceversa. Y ya justificaremos ese quita y pon,

c) Que la vacuna se incorpore a las pautas de primovacunación. Es decir, que se generalice al resto del estado, lo que ya se está llevando a cabo en Navarra, Ceuta y Melilla.

Supongo, que deseando un mayor conocimiento de lo que piensa el sector, el Ministerio pide la opinión de dos sociedades científicas. Y vuelve a armarse el Belén. En determinados foros se cuestiona la aportación de esas Sociedades, pero cuidado, sin conocerse los documentos presentados por las mismas Yo, independientemente de mis afinidades personales, no creo sensato opinar sobre lo que desconozco, por eso no voy a decir nada del documento presentado por la Asociación Española de Pediatría, pero evidentemente, si voy a comentar algo del de la Asociación Española de Vacunología. En el mismo, se desarrolla una revisión del estado actual de los interrogantes epidemiológicos que existen acerca de la incorporación de esta vacuna a las pautas de primovacunación. También evalúa que decisión podría contribuir en mayor grado a la normalización de una situación complicada, que además fuera coherente con lo planteado por el órgano técnico de la Ponencia de Programas y Registros de Vacunaciones, y a su vez, permitiera generar un incremento en la oferta de servicios en salud pública. Se termina subrayando, la necesidad de que las condiciones económicas del país y los criterios de coste efectividad, justifiquen y permitan la medida. No parece que sea un planteamiento irracional y radical.

En el debate surge también, y curiosamente como argumentos a favor y en contra de la medida, la comparación con lo que, al respecto se hace en otros países. A favor, los referentes de USA, Canadá, Australia que si primovacunan de varicela, frente al modelo de varios países europeos como Reino Unido, Francia, etc, que no lo hacen.. Y francamente, ¿son similares los comportamientos epidemiológicos de la enfermedad en todos ellos?. Aparentemente, en los países desarrollados si. Pero, resulta que los sistemas de financiación de la oferta vacunal son diferentes, y esto implica que dificilmente se puedan realizar comparaciones. Y es que, si en unos países la financiación de las vacunas es pública llegará a casi todo el mundo, y si no lo es, llegará a quien pueda pagarla. En el otro polo, si usamos como referencia, por ejemplo, el modelo inglés, tenemos que en el Reino Unido no inmunizan frente a la varicela a los niños, pero si lo hacen frente al Rotavirus y Meningitis B. Ya que nos fijamos en la onda inglesa, ¿debemos vacunar también frente a esas enfermedades?. Dejemos este tipo de comparativas solamente para evaluar la seguridad y el impacto de la vacuna en los ámbitos epidemiológicos similares al nuestro, y no como líneas argumentales a favor o en contra de la inmunización

Dos notas finales. Quizás fuera razonable pedir, que cuando se dice no a una oferta en salud pública, se plantee paralelamente una alternativa justificada y razonada de intervención. Si no, corremos el riesgo de plagiar el discurso de determinados partidos, tristemente caracterizado por un ¡NO! rotundo a casi todo. Si planteamos que no, al menos que haya un SI, a favor de… algo.

Y una última cuestión, ¿habría que escuchar a la ciudadanía?, ¿deberíamos oír su voz?. ¿ Que piensa la población sobre este tema de la varicela?.

Las vacunas representan el 1 o 1,5% del gasto farmacéutico. Sin embargo, ocupan la mayoría del debate mediático en materias de salud pública. Además, con discursos enfrentados y cargados de vehemencia. Y siendo dura, muy dura la lluvia al caer, que cantaría Dylan, al menos, deberíamos ser capaces de consolidar espacios de encuentro, en los que, desde el respeto, seamos capaces de hacer algo tan simple como escuchar. Lo necesita la credibilidad del sistema

 

Dr. Amós García Rojas
Médico Epidemiológo
Presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV)

 

 

 

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Homenaje a Josef Salvany

Autoridades civiles, militares, eclesiásticas y científicas homenajean a Josef Salvany.

 




Immunogenicity and safety of the human papillomavirus vaccine in patients with autoimmune diseases. A systematic review.

Pellegrino P, Radice S, Clementi E. A systematic review. Vaccine 2015;33:3444-3449.

Palabra clave: papilomavirus, vacuna, autoinmunidad

Debido al alto riesgo de infección por el virus del papiloma humano en algunas enfermedades autoinmunes, especialmente en el lupus eritematoso diseminado y en la artritis juvenil idiopática, los autores llevan a cabo una revisión sistemática de la literatura científica acerca de la seguridad de la vacuna en estas patologías con una búsqueda hasta 2014 en PubMed. Tras un cribado inicial seleccionaron cinco estudios con datos de inmunogenicidad, aunque no eficacia, y de seguridad en pacientes con lupus, artritis o enfermedad inflamatoria intestinal. Los asuntos que encontraron como significativos fueron: a) en estos pacientes el riesgo de infección por VPH es mayor que en población general, b) la vacunación es eficaz y segura en las mayoría de los pacientes con EII, artritis y lupus, aunque permanecen algunos puntos que debieran ser abordados como el riesgo de exacerbación de la enfermedad, a pesar de que los trabajos analizados no sugieren un aumento del riesgo. Otro punto que consideran de importancia es el de la vacunación en pacientes con otras autoinmunes distintas a las analizadas por los autores. Concluyen que del análisis de los datos la vacunación es segura y eficaz por lo que los pacientes con enfermedades autoinmunes representan un subgrupo de sujetos para los que sería oportuno plantear un programa específico de vacunación.

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The rabies early death phenomenon: a report of ineffective administration of rabies vaccine during symptomatic disease

Sadeghi M, Moallem S, Abdolmaleki E.Indian J Crit Care Med 2015;19:422-424.

Palabra clave: rabia, vacuna, muerte precoz

A la vista del fenómeno conocido como “muerte precoz” que se describe como aquel en el que algunos pacientes con rabia que reciben vacuna en régimen de profilaxis postexposición desarrollan antes los síntomas clínicos de la enfermedad respecto de los expuestos al virus pero que no la reciben, los autores describen el caso de una mujer de 67 años con antecedentes de mordedura en dedos por un chacal 10 días antes del ingreso hospitalario, que recibió tres dosis de vacuna (días 0, 3 y 7) junto a suero antirrábico, se supone que una vez ingresada, y que falleció a los tres días del ingreso. Los autores piensan que sus resultados muestran que la respuesta inmune a la vacuna tiene un papel dual, unas veces favorece la supervivencia y otras amplifica la enfermedad. Exponen la posible fisiopatología del fenómeno de la “muerte precoz” de manera que la inmunidad al virus rábico durante la fase activa de la enfermedad puede dar lugar a la conversión de una respuesta inmune de un aclaramiento mediado por anticuerpos no citopáticos a citotoxicidad por estos mismos.

En relación al artículo no queda clara la conclusión respecto del título el artículo ya que en el caso que describen la inmunoprofilaxis no se sabe bien si se administró tras la mordedura (así parece ya que los pinchazos fueron a los días 0, 3 y 7) o una vez ingresada (aunque falleció a los 3 días).

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Risk of spontaneous abortion and other pregnancy outcomes in 15-25 year old women exposed to human papillomavirus-16/18 AS04-adjuvanted vaccine in the United Kingdom

Baril L, Rosillon D, Williame C, Angelo M, Zima J, van den Bosch J et al.Vaccine available on line 21 July 2015.

Palabra clave: papilomavirus, vacuna, embarazo

Debido a datos no concluyentes relativos a la seguridad de la vacuna bivalente frente a las infecciones por el virus del papiloma humano al administrarse durante el embarazo, los autores evalúan el riesgo de aborto espontáneo en una cohorte de vacunadas y comparan con los embarazos expuestos alrededor del periodo gestacional con una cohorte de embarazadas no expuestas utilizando una base de datos de atención primaria del Reino Unido (CRPD GOLD). La población a estudiar incluyó a mujeres de 15 a 25 años con disponibilidad de información del primer día de gestación entre septiembre de 2008 y junio de 2011. En las expuestas se incluyó a aquellas con el primer día de gestación entre los 30 días antes y los 45 días tras la recepción de al menos una dosis de vacuna bivalente. En las no expuestas el primer día de gestación estuvo comprendido entre los 120 días y los 18 meses tras la última dosis de vacuna. Se definió el aborto espontáneo (AE) como la pérdida fetal entre las semanas 1 y 23 de la gestación.

La frecuencia de AE fue del 11.6% de 207 expuestas y del 9.0% de 632 non expuestas con un hazard ratio (HR) ajustado por edad al primer día de gestación de 1.30 (IC 95%: 0.79-2.12). El análisis de sensibilidad por el número de dosis recibidas mostró un HR de 1.11 (IC 95%: 0.64-1.91) para 18 de 178 con una dosis durante el periodo versus 2.55 (95%: 1.09-5.93) en seis de 29 mujeres con dos dosis recibidas en el periodo de 4-5 semanas. No hubo diferencias en las proporciones de término/pretérmino, tamaño para edad gestacional y defectos al nacimiento entre mujeres expuestas/no expuestas. Concluyen los autores que no han encontrado evidencias de riesgo incrementado de aborto espontáneo o de otros desenlaces adversos en aquellas mujeres que recibieron inadvertidamente la vacuna bivalente durante la gestación. Aun así, se aconseja posponer la vacunación en las embarazadas o en aquellas que tienen previsto estarlo.

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Long-term persistence of the immune response to antipneumococcal vaccines after Allo-SCT: 10-year follow-up of the EBMT-IDWP01 trial

Cordonnier C, Labpoin M, Robin C, Ribaud P, Cabanne L, Chadelat C et al. Bone Marrow Transp 2015,50:978-983.

Palabra clave: trasplante progenitores, vacuna, neumococo, duración

Las pautas habitualmente utilizadas en la vacunación de los pacientes sometidos a trasplantes de progenitores hematopoyéticios (TPH) del tipo alógenicos, recomiendan tres dosis de vacuna antineumocócica conjugada a los 3-6 meses tras el trasplante, con intervalos de un mes entre ellas, más una dosis de vacuna polisacárida a los 12 meses postrasplante sin no hay enfermedad injerto contra huésped (EICH) o vacuna conjugada en caso de que sí la haya. Transcurrido este periodo ninguna guía recoge ninguna actuación posterior. En base a ello, los autores evalúan el mantenimiento de la respuesta inmune (IgG y anticuerpos opsonofagocíticos) en treinta pacientes vacunados diez años atrás, en lo que respecta a los siete antígenos de PnC7 y a dos de la vacuna PnPS23. Al comparar con los títulos obtenidos a los 24 meses postrasplante, la respuesta no disminuyó significativamente aunque sí se comprobó diferencias serotipo específicas (menores para 1, 14, 18 y 23F, mantenidos para 4, 6B, 9V y 19F y superiores para el serotipo 5).

No se comprobó, por otra parte, que se obtuviera beneficio con una dosis adicional de cualquiera de las dos vacunas administradas a once pacientes a los 2-11 años. Los autores concluyen que no han encontrado evidencias de que una dosis adicional de PnPS23 administrada entre los dos y los diez años tras el trasplante fuera beneficiosa, ni para inducir una respuesta en los no respondedores a los 24 meses ni para mantener la respuesta de los previamente respondedores. Hasta de no dispones de más estudios parece razonable mantener el recuerdo con vacuna conjugada para los no EICH y de polisacárida para los restantes.

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El héroe filantrópico: Salvany

La Asociación Española de Vacunología rinde homenaje a José Salvany, subdirector de la Expedición Balmis, la primera campaña masiva de inmunización. la sociedad científica se propone acabar con el olvido y reparar un delito de desmemoria histórica. Colocará una placa donde yace el cadáver de Salvany para recordar su generosidad. “Tras la erradicación de la viruela, y gracias a la mejora de las campaña de vacunación, de vigilancia y control de focos epidémicos, así como a la mejora de la información, nos encontramos muy cerca de erradicar otras enfermedades infecciosas, como la poliomielitis“-, asegura el presidente de la sociedad científica, Dr. Amós García Rojas.

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Homenaje a Salvany, primera gran campaña de vacunación contra la viruela, el principio del fin de esa enfermedad

El presidente de la Asociación Española de Vacunología y el vicepresidente, Dr Fernado Moraga pondrán una placa conmemorativa en la iglesia de Cochabamba donde reposan los restos el Salvany, que llevo la expedición de la vacunación de la viruela por Latinoamérica, con especiales buenos resultados en Colombia y Venezuela. En palabras del Dr García Rojas, “avanzar es recordar” y por ello merece la pena recordar y dar la importancia a estas gestas que hicieron y hacen posible el control de enfermedades que tiene gran morbimortalidad.

En el acto en Madrid, estuvo presente Javier Moro, autor de “Aflor de piel“, novela de ficción con muy buena documentación histórica, donde se relata la gesta de Salvany y la enfermera Isabel al cuidados delos niños que en su piel llevaban la vacuna para poder salvar miles de vidas al otro lado del atlántico. Además, su expedición fue especialmente dura por la travesía andina para llegar a aldeas lejanas. Carlos IV, el rey que apostó por esta gesta, estaba especialmente motivado porque su hija se quedó ciega por dicha enferemedad, además de las noticias de los estragos que causaba la enfermedad allende los mares. Decía el autor que pocas veces al escribir se tiene el placer de que lo escrito pueda incidir en la vida, en este caso en la historia y rendir tributo a un héroe de la medicina española.




Inmunidad postpadecimiento de enfermedad invasora por n meningitidis serogrupo b

Respuesta del Experto a …

Inmunidad postpadecimiento de enfermedad invasora por n meningitidis serogrupo b.

Pregunta

Hola, quisiéramos saber cual es el período de inmunidad tras el padecimiento de enfermedad meningocócica por grupo B, gracias.

Respuesta de José Antonio Navarro (21 de Octubre de 2015)

La pregunta que hace no tiene respuesta a día de hoy. Se desconoce si el padecimiento genera inmunidad total, parcial o nula, y en caso de que la genere se desconoce frente a qué antígeno protéico iría dirigida, al no ser la vacuna frente a meningococo B del tipo anticapsular como en el caso de otras vacunas frente serogrupos A,C,Y,W. Solo los estudios de efectividad en la vida real utilizando las técnicas de hABS quizás nos permitan profundizar en el conocimiento.

Por otra parte, si se sabe que la respuesta inmune postvacunal es de corta duración.