Ignorancia y mentiras. La irresponsabilidad política debería tener un precio
La ignorancia, si es atrevida, es una «práctica de riesgo». Y si se acompaña de una mentira, o de una falsedad si se prefiere, es una manipulación. Si ya de por sí es lo suficientemente grave, más aún lo es cuando en juego está la salud. Entonces podría considerarse como un atentado contra la sanidad…
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