Ismail S, Campbell H, D´Aeth J et al. National outbreak of pertussis in England (2023–
2024) in the context of international resurgence. Arch Dis Child 2026;111:411-417
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41565439/
Descripción de la epidemiología de un brote de tosferina ocurrido en Inglaterra entre 2023 y 2024 y las medidas de control implantadas. Para ello analizan los datos de varios sistemas nacionales de vigilancia en salud pública en toda la población, pero centrándose en los menores de catorce años con tosferina confirmada por el laboratorio en la comunidad y los vasos de hospitalizaciones y fallecimientos relacionados con el padecimiento. Se confirmaron 15750 casos que incluían a 989 niños de los que 481 eran menores de tres meses, doce fallecieron y de los cuales nueve (75%) nacieron de madres no vacunadas en la franja temporal recomendada durante la gestación. Las tasas de incidencia fueron mayores en los lactantes menores de tres meses. La mayoría de los hospitalizados también fueron lactantes, pero en proporción ocurrieron más hospitalizaciones de 2024 ocurrieron inesperadamente en grupos de edad mayores. La secuenciación completa del genoma indicó que fueron varios los linajes causantes del aumento de casos. Las medidas de control implantadas incluyeron revisiones de las guías de salud pública y los trabajos de movilización para promover la vacunación prenatal y en la infancia. Las causas aducidas se centran en el confinamiento, las restricciones asociadas, el gap inmunitario (aumento del pool de susceptibles) y la deuda inmunitaria (reducción de la respuesta inmune por la prolongada ausencia de exposición a B pertussis). Los autores concluyen que tras el COVID-19 aumentaron rápidamente los casos de tosferina en todos los grupos de edad con una incidencia inusualmente alta en lactantes en comparación con otros países que también gozan de programas prenatales de vacunación. Las resistencias a macrólidos fueron bajas.


