Vacuna antineumocócica polisacárida simple y riesgo de infarto o ictus

Narii N, Kitamura T, Komukai S et al. Association of pneumococcal vaccination with cardiovascular diseases in older adults: The vaccine effectiveness, networking, and universal safety (VENUS) study. Vaccine 2023;41:2307-2313

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X23002402?dgcid=raven_sd_via_email

Dado que aún no están del todo claros los efectos de la vacuna antineumocócica polisacárida simple de 23 serotipos (PnPS23) sobre el sistema cardiovascular, los autores plantean investigar ese extremo en adultos japoneses de 65 o más años, mediante un estudio poblacional de casos y controles anidados, VENUS, utilizando datos administrativos y registros de vacunación entre abril 2015 y marzo 2020. El outcome primario fue el infarto agudo de miocardio o el accidente cerebrovascular. Entre 383781 personas, 5356 y 25730 con infarto o ictus se aparearon con 26753 y 128397 personas sin esas patologías, respectivamente. Los vacunados con PnPS23, en comparación con los no vacunados, tuvieron un menor riesgo de ambos outcomes con una aOR de 0,70 (0,6-0.8) y 0.81 (0.8-0-9), respectivamente. Una recepción más reciente de la vacuna, entre 1 y 180 días, se asoció con menores riesgos, 0.55 para el infarto de miocardio, mientras que la OR ajustada para los que la recibieron pasados 720 días fue de 1.11. Respecto al ictus, las aOR fueron de 0.83 y de 0.90 para menos de 180 días y 720 o más días, respectivamente. A la vista de los resultados, los autores concluyen que en los mayores que se vacunan con PnPS23 tienen menor riesgo de infarto o de ictus en relación a los no vacunados.




Ingesta de sucralosa y respuesta inmune celular

Zani F, Blagih J, Gruber T et al. The dietary sweetener sucralose is a negative

modulator of T cell-mediated responses. Nature 2023;165:705-735

https://www.nature.com/articles/s41586-023-05801-6

La sucralosa, edulcorante artificial, se utiliza como sustituto del azúcar en muchos productos alimentarios habiendo aumentado su consumo de manera muy importante en los últimos años. Aunque con una absorción intestinal baja, puede detectarse en sangre tras su ingesta. Aunque se contempla como un producto seguir, han surgido algunas preocupaciones en relación a su seguridad en el largo plazo. Los autores del estudio plantean si la ingesta de altas dosis de sucralosa en ratones, en comparación con ratones que recibieron sacarina sódica, resulta en efectos inmunomodulatorios al limitar la proliferación y la diferenciación de las células T, ya que se ha observado como la sucralosa afecta a su membrana reduciendo la eficiencia de los receptores de las mismas y la movilización intracelular del calcio. Por otra parte, los ratones que recibieron sucralosa mostraron un descenso de las respuestas antígeno-específicas de las T CD8+ en modelos de cáncer y en modelos de infecciones bacterianas. Adicionalmente, presentaron función reducida de las células T en modelos de autoinmunidad. En conjunto, los hallazgos sugieren que una ingesta alta de sucralosa mitiga las respuestas celulares T, un efecto que puede ser útil como terapia en los trastornos autoinmunes mediados por células T.




¿Influye el sueño en la respuesta inmune a las vacunas?

Spiegel K, Rey A, Cheylus A et al. A meta-analysis of the associations between insufficient sleep duration and antibody response to vaccination. Current Biology 2023;33:998-1005

https://www.cell.com/current-biology/pdf/S0960-9822(23)00156-2.pdf

A la hora de mejorar las respuestas inmunes a las vacunas se hace necesario conocer si algunas simples intervenciones relacionadas con el comportamiento pueden mejorarla. A este respecto, los autores llevan a cabo un metaanálisis para conocer las evidencias que asocien la cantidad de sueño en los días previos y posteriores a la vacunación y la respuesta humoral en adultos sanos. Analizaron 4 estudios experimentales y tres prospectivos y las vacunas implicadas fueron las de hepatitis B y las antigripales. La asociación entre un sueño corto (menos de seis horas por noche) autorreportado y una reducción de la respuesta inmune postvacunal no llegó a alcanzar un criterio significativo preespecificado en los de 18 a 85 años, aunque un sueño corto objetivado sí que se asoció a un importante descenso en la respuesta inmune humoral en los de 18 a 60 años. Entre los hombres el “efecto tamaño” fue amplio mientras que no alcanzó significación estadística en las mujeres. Los autores, de la Universidad Claude Bernard de Lyon, concluyen que sus resultados proporcionan evidencias relativas a que unas insuficientes horas de sueño disminuyen sustancialmente la respuesta a las vacunas antivíricas y sugieren que el conseguir un número adecuado de horas de sueño alrededor del acto de la vacunación puede aumentar la respuesta inmune. No obstante, piensan que se necesitan buenos estudios para definir el periodo de ventana perivacunal, las causas de la disparidad en cuanto a sexo y la cantidad de horas de sueño necesarias para tener una buena respuesta inmune.




Revisión de la epidemiología mundial de la enfermedad meningocócica

Pardo de Santayana C, Tin Htar M, Findlow J et al.  Epidemiology of Invasive Meningococcal Disease Worldwide From 2010–2019: A Literature Review. Epidemiol Infect 2023. DOI: 10.1017/S0950268823000328

Revisión de la epidemiología -tendencias en la incidencia, en los serogrupos y en la distribución por edades- de la enfermedad meningocócica invasora a escala mundial llevada a cabo por científicos de la compañía Pfizer. Los datos se extrajeron de la vigilancia de la literatura multinacional gris -datos de vigilancia epidemiológica (90)- y de 22 artículos publicados procedentes de 77 países y con datos desde 2010 hasta 2019. La mayor incidencia se observó en los lactantes, seguidos de niños jóvenes y de adolescentes/adultos jóvenes, y de mayores en algunos países. Adicionalmente en los últimos años ha habido un incremento notable de los casos causados por ellos serogrupos W e Y en muchas regiones del mundo, lo que viene a poner de manifiesto lo impredecible y la dinámica naturaleza de la enfermedad meningocócica. En conjunto, los serogrupos A,B,C,Y,W son los responsables de la mayoría de los casos a pesar de la disponibilidad de vacunas efectivas frente a ellos. Un dato interesante es que aunque el serogrupo A ya no causa las grandes epidemias en el África subsahariana por mor de las vacunas conjugadas específicas, sí continúa generando pequeños brotes en otras regiones del mundo.




Fase IIb de una vacuna intranasal frente a B pertussis

Keech Ch, Miller V, Rizzardi B et al. Immunogenciity and safety of BPZE1, an intranasal live attenuated pertussis vaccine, versus tetanus-diphtheria-acellular pertussis vaccine: a double blind, phase 2b trial. The Lancet 2023;401:843-855

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(22)02644-7/fulltext?dgcid=raven_jbs_etoc_email

Fase IIb de un ensayo clínico aleatorio y doble ciego en tres centros de investigación de los Estados Unidos en el que a adultos de 18 a 50 años se les asignó para recibir una vacuna intranasal y atenuada (0,4 cc en cada fosa nasal) frente a la tosferina al objeto de evaluar la seguridad e inmunogenicidad compara con la vacuna parenteral convencional Tdap. Se establecieron 4 bloques vacunales para recibir vacuna BPZE1 seguido de un challenge con la misma vacuna a los 85 días, BPZE1 seguido de placebo, Tdap seguida de BPZE1 o Tdsp seguida de placebo. Se midió la IgA secretora nasal frente al menos un antígeno de B pertussis a los días 29 y 113. Se sometieron a screening 458 participantes de los que se seleccionaron 280 para distribuir en los cuatro bloques. La seroconversión de IgA para al menos un antígeno se registró en 79 (94%) de los 84 participantes del grupo BPZE1-BPZE1, 89 (95%) de los 94 del BPZE1-placebo, 38 (90%) de 42 en Tdap-BPZE1 y en 42 (93%) de 45 del grupo Tdap-placebo. La vacuna BPZE1 indujo amplia y consistente IgA secretoria mucosa mientras que no fue así con la vacuna Tdap. Por el contrario, las respuestas séricas inducidas por BPZE1 fueron bajas e inferiores a las obtenidas tras la vacunación con Tdap.  Ambas vacunas fueron bien toleradas. Los autores concluyen que la vacuna intranasal atenuada produjo respuestas inmunes funcionales con la posibilidad de evitar las infecciones por Bordetella pertussis y en última instancia reducir la transmisión y disminuir los ciclos epidémicos. Estos resultados dan pie al inicio de la fase III.




Lugar anatómico de administración homolateral o contralateral de las dosis de recuerdo de vacuna frente a SARS-CoV-

Ziegler L, Klemis V, Schmidt T et al. Differences in SARS-CoV-2 specific humoral and cellular immune responses after contralateral and ipsilateral COVID-19 vaccination. Preprints with The Lancet 7 March 2023

https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=4380042

Hasta la fecha poco se ha publicado acerca de administrar la segunda dosis de una vacuna en la extremidad contraria a la utilizada en la primovacunación. Para evaluar esa técnica, los autores diseñan un estudio observacional con 303 personas previamente naïve que recibieron la segunda dosis de la vacuna Comirnaty bien en la extremidad homolateral (147) o en la contralateral (156) al objeto de medir la IgG específica frente a la espícula S y los anticuerpos neutralizantes a las dos semanas tras esa dosis. En un subgrupo de 143 participantes (64 ipsilateral y 79 contralateral) se analizaron las respuestas T CD4+ y CD8+ mediante citometría de flujo.

Los niveles medios de IgG no fueron diferentes entre ambas extremidades, bien homo o contralateral, pero la actividad neutralizante fue significativamente inferior tras la vacunación contralateral (p=0.023). Del mismo modo los niveles medios específicos frente a la espícula fueron significativamente menores (p=0.004) y el porcentaje de participantes con células T CD8+ detectables también fue significativamente inferior tras la administración contralateral (43% vs 67.2%). Los niveles de células T CD4+ específicas fueron similares entre amos grupos, aunque mostraron una expresión significativamente mayor de CTLA-4 tras la vacunación contralateral (p=0.011). Los autores concluyen que el efecto booster secundario es más pronunciado cuando se elige una ruta de administración que permite el drenaje antigénico en los mismos ganglios linfáticos a los utilizados en el priming. Ello puede tener implicaciones en la protección frente a la infección y a la enfermedad grave, apoyando el mismo lugar de vacunación para ambas dosis.




Grupos en los que la vacuna frente a la fiebre amarilla puede producir fallos

Fontana Sutile F, Tardetti Fantinato S, Kagure Wachira V et al. Factors associated with yellow fever vaccine failure: A systematic literature review. Vaccine Available on line February 24, 2023

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36841725/

Estudio que sintetiza la evidencia acerca de los factores asociados a los fallos de vacunación frente a la fiebre amarilla mediante una revisión sistemática en las bases de datos habituales hasta noviembre 2020. Se identificaron 1.466 artículos de los que se incluyeron 46 en el análisis cuantitativo tras aplicarles los criterios de elegibilidad. Encontraron que la vacuna confiere inmunidad protectora en los distintos grupos de edad, con las vacunas de distintos fabricantes, cuando se administran simultáneamente con una amplia variedad de otras vacunas, cuando se usan como dosis fraccionadas y cuando se administran con terapias inmunosupresoras a dosis bajas. La vacuna no indujo respuestas inmunes protectoras en algunas embarazadas, en niños menores de dos años, en niños con malnutrición proteico-calórica o cuando ya han pasado largos periodos de tiempo desde que se recibió la vacuna. Para las personas con infecciones por el virus de la inmunodeficiencia humana los resultados fueron divergentes. Los autores concluyen que la revisión sistemática revela los factores asociados a los fallos de vacunación, lo que puede apoyar las recomendaciones de vacunación y las pautas de vacunación recomendadas por los sanitarios.




Buena respuesta inmune comparativa de la vacuna antineumocócica conjugada de quince serotipos en esquema 2-1

Benfield T, Rämet M, Valentino P et al. Safety, tolerability, and immunogenicity of V114 pneumococcal vaccine compared with PCV13 in a 2+1 regimen in healthy infants: A phase III study (PNEU-PED-EU-2). Vaccine available on line February 24, 2023

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X23001767

Fase III de un ensayo clínico aleatorio que evaluó la seguridad, tolerancia e inmunogenicidad de la vacuna antineumocócica conjugada de quince serotipos (V114) en niños europeos en régimen 2+1 (3, 5 y 12 meses) y su administración concomitante con otras vacunas del calendario. La vacuna V114 la compararon con la de trece serotipos y ambas se diferencian en su composición por la presencia en la primera de los tipos 22F y 33F. La inmunogenicidad se midió mediante IgG específica y mediante la opsonofagocitosis para cada serotipo tras la segunda, pre tercera y tercera dosis. 1191 niños sanos fueron aleatorizados para recibir PnC15 (595) o PnC13 (596). En cuanto a la reactogenicidad, la proporción de vacunados con efectos adversos solicitados y/o graves fue similar entre los dos grupos. A los treinta días tras la dosis de recuerdo y tras la segunda dosis, la vacuna PnC15 cumplió con los criterios de no inferioridad para los trece serotipos compartidos en relación a las diferencias en las proporciones de aquellos con títulos IgG≥0.35 microgramos/mL y en cuanto a GMT´s, siendo mayores para los no compartidos. Las respuestas OPA´s GMT´s también fueron comparables entre grupos excepto para 22F y 33F. Las respuestas de anticuerpos frente a los antígenos contenidos en las vacunas hexavalentes cumplieron con los criterios de no inferioridad. Los autores concluyen que un esquema 2+1 con la vacuna V114 se tolera bien y proporciona una respuesta inmune no inferior a los trece serotipos comunes y superior para los serotipos exclusivos de la vacuna de quince serotipos.




El comienzo precoz de la vacuna VPH mejora las coberturas de vacunación

Goodman E, Felsher M, Wang D et al. Early Initiation of HPV Vaccination and Series Completion in Early and Mid-Adolescence. Pediatrics 2023;15:e2022058794

https://publications.aap.org/pediatrics/article/151/3/e2022058794/190722/Early-Initiation-of-HPV-Vaccination-and-Series?autologincheck=redirected

Dado que las tasas de vacunación frente al virus del papiloma humano persisten bajas desde la implantación del programa en 2006 y dado que hay estudios en los que se asocia la rebaja en la edad de vacunación con un aumento de las coberturas de vacunación, el actual aborda este aspecto para explorar si un comienzo precoz de la vacunación mejora la conclusión del esquema de vacunación. Para ello los autores utilizan datos de la National Immunization Survey-Teen 2017-2020 con una cohorte retrospectiva de 19.575 niñas de 15 a 17 años que iniciaron la vacunación entre los nueve y los doce años. Los dos end points seleccionados fueron la conclusión entre los trece y quince años y la conclusión en los tres años del comienzo de la pauta. Las que comenzaron la pauta con menor edad (9 años) fue más probable que la hubieran finalizado para los trece (74% vs 31%) y quince (92% vs 83) años, pero menos probable que la hubieran concluido en tres años (82% vs 85%). La asociación entre comienzo precoz y finalización del esquema se mantuvo en el análisis multivariante. Los autores concluyen que el rebajar la edad de vacunación frente al papilomavirus humano a los nueve o diez años puede mejorar la cobertura de vacunación.




Lecciones aprendidas en el manejo de brotes de parotiditis

Schulte J, Short K, Persse D.  Management and Control Issues Related to Two Mumps Outbreaks in Houston: Future Implications. Clin Infect Dis 2023;76:e1416-e1420

https://academic.oup.com/cid/article-abstract/76/3/e1416/6663237?redirectedFrom=fulltext&login=false

Investigación de un brote de parotiditis (definido como tres o más casos) en Houston en un centro de migrantes y en una prisión cuyo origen se sitúa en un brote acaecido en Honduras en 2018 (14.761 casos en 2018 y 115 en 2017) en personas no vacunadas que se desplazó por Centroamérica hasta llegar a los Estados Unidos en 2019. Las medidas de control instauradas fueron aumento de la vigilancia, aislamiento, educación y vacunación con triple vírica. En el centro de migrantes y durante un periodo de diez meses se investigaron 42 posibles casos de los que se confirmaron 28 por laboratorio, 9 se etiquetaron como probables, 4 se descartaron y un caso correspondió a una reacción vacunal. En el correccional y durante un periodo de tres meses se investigaron 60 casos de los que se confirmaron 20, 13 fueron probables y se descartaron 27. Todos excepto dos eran internos. Solo el 31% y el 34% de los internos y funcionarios, respectivamente a los que se ofertó la vacunación la aceptaron.

Las lecciones que extraen los autores son dobles: la necesidad de colaboración entre sanitarios y funcionarios y que la vacunación como único medio de control del brote no es suficiente, aunque es recomendable vacunar al staff o internos a su ingreso si no acreditan la recepción de dosis previas.