La cooperación multisectorial hacia una vacuna. Los ensayos clínicos y el continente africano

 

La Organización Mundial de la Salud, apoyada por líderes mundiales y grupos de salud, ha lanzado una iniciativa para acelerar el desarrollo y la fabricación a gran escala de vacunas y tratamientos, una vez que demuestren su seguridad y efectividad, para que puedan estar disponibles para todas las naciones y particularmente para aquellas que más lo necesiten.

La iniciativa, liderada por la O.M.S., lleva por nombre “Access to COVID-19 tools (ACT) accelerator”. El lanzamiento se desveló en un meeting virtual presidido por el Director General de la OMS, el presidente de la República Francesa, la presidenta de la Comisión Europea, por el presidente del G20 y por la Fundación Bill y Melinda Gates. Lo que se pretende, en líneas generales, es evitar lo que ocurrió en los primeros tiempos del VIH y en la pandemia gripal de 2009.

Además de Francia, también estuvieron representados por los líderes de los Estados o por sus delegados, Sudáfrica, Alemania, Vietnam, Costa Rica, Italia, Ruanda, Noruega, España, Malasia y el Reino Unido. No estuvieron presentes los Estados Unidos de Norteamérica, Rusia, la India y la República Popular de China. Al compromiso se sumaron la Coalition for Preparedness Innovations (CEPI), Gavi the Vaccine Alliance, el Global Fund, Welcome Trust y la International Federation of Pharmaceutical Manufacturers.

Para conseguir los fondos económicos la Unión Europea anunció un maratón mundial de compromisos que comenzará el cuatro de mayo con la idea de llegar a recaudar 7.500 millones de euros. La presidenta de la Unión Europea, von der Leyden, expresó la necesidad de desarrollar una vacuna, producirla y llevarla a cada uno de los rincones del mundo……y se debe hacer a unos precios asequibles para todos los países. Arabia Saudí ya ha comprometido 2.000 millones de dólares.

Respecto a los ensayos clínicos de una vacuna y la postura de los países africanos, una representación de las autoridades regulatorias y de los comités de ética de los países de la Región africana de la Organización Mundial de la Salud reunida de manera virtual en Brazzaville el 1 de abril, ha coincidido en aunar su experiencia para facilitar las revisiones de los ensayos clínicos y la aprobación de las pertinentes intervenciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas en relación al COVID-19. No obstante, esa cooperación entre ambos comités será voluntaria y la aprobación por el regulatorio será competencia exclusiva de cada país. La reunión la convocó la OMS bajo la plataforma African Vaccines Regulatory Forum (AVAREF) que es uno de los comités técnicos de la African Medicines Regulatory Harmonization Initiative. Este comité se creó en 2006 con el objetivo de mejorar la supervisión de los ensayos clínicos de gran valor en Salud Pública que se hagan en Africa y ya ha demostrado su valía en relación a la vacuna frente al virus Ebola. Del mismo modo ha arrojado luz en la creciente complejidad de la investigación biomédica que exige una mejor cooperación entre donantes, investigadores, reguladores y de la comunidad de la ética médica.

Actualmente las revisiones se hacen de manera secuencial, de manera que la agencia regulatoria de cada país revisaba la documentación aportada por el fabricante candidato sin tener en cuenta los comentarios de otros países. Ello aboca a ineficiencias y retrasos a la hora de proporcionar una respuesta final al espónsor.

La estrategia propuesta por AVAREF ya se aplicado satisfactoriamente a otras vacunas como la de meningitis A, neumonía y Ebola y en cualquier caso cada país retiene sus propios requisitos o especificidades.

En síntesis, los acuerdos adoptados son:

. Una plataforma on line (SharePoint) para una revisión conjunta de los dossiers.

. El secretariado de AVAREF convocará y coordinará las reuniones virtuales.

. Estos meetings se utilizarán, adicionalmente, para discutir asuntos de interés acerca de cómo los reguladores y los comités de ética pueden responder mejor a la pandemia por COVID-19.

. Las autoridades regulatorias podrán utilizar una plataforma separada para compartir información de ensayos clínicos en marcha o en proyecto.

. Se acuerda dar un plazo de diez días laborables para procesar las aplicaciones de productos ya registrados aunque para otras indicaciones o de quince para productos novedosos.

 

 

 

 




Beneficios de la vacuna antigripal sobre la prescipción antibiótica en Atención Primaria

En la revista Clinical Infectious Diseases se ha publicado un estudio llevado a cabo por investigadores de los CDC de los Estados Unidos en el que ha encontrado que la vacunación antigripal  evitó, en la temporada gripal, 1 de cada 25 prescripciones antibióticas en pacientes con diagnóstico de infección respiratoria aguda atendidos en atención primaria. Para ello, y durante cinco temporadas gripales, recogieron información sobre efectividad de la vacuna, cobertura de vacunación, incidencia de gripe y prevalencia de consumo de antibióticos. Estimaron que la vacuna evitó el 5.6% de las infecciones respiratorias agudas con un rango de 2.8% para sinusitis, del 11% para la gripe clínica y del 3.8% de prescripciones antibióticas. Los autores concluyen que la mejora de las coberturas junto a los esfuerzos para reducir el consumo de antibióticos y las mejoras diagnósticas de gripe, suponen importantes estrategias para reducir el consumo de antibióticos.

 

 




Resultados prometedores en monos de una vacuna a la antigua usanza (PiCoVacc)

Por vez primera una vacuna en desarrollo frente al Covid-19 ha mostrado que protege al macaco Rhesus de una infección experimental por SARS-CoV-2, según aparece publicado en Science y en un artículo (no revisado por pares) aparecido en la revista bioRxiv. Se trata de una vacuna inactivada conseguida mediante aislamiento del virus, crecimiento en células Vero e inactivación por propiolactona (“old school vaccine”). La vacuna está producida por Sinovac que es una compañía privada de la República Popular de China. En los ensayos con animales ocho recibieron dos dosis diferentes de vacuna y tres semanas más tarde fueron sometidos a un challenge instilando virus salvaje en tráquea. Ninguno de ellos tuvo efectos secundarios postvacunales y tampoco desarrollaron un cuadro clínico completo de Covid-19. Aquellos que recibieron mayor cantidad de antígeno tuvieron una respuesta más robusta de manera que a los siete días tras el challenge no se aislaba virus en pulmones o faringe. Los animales que sirvieron como controles tuvieron altas concentraciones de ARN en diferentes localizaciones del cuerpo y un cuadro grave de neumonía. Según los responsables de la Compañía, esos resultados son muy alentadores y de hecho, los ensayos controlados de fase I en humanos han comenzado el pasado 17 de abril en 144 voluntarios de Jiangsu. Los responsables tienen previsto comenzar la fase II a mediados del mes de mayo con más de mil personas.

Un hallazgo de capital importancia tratándose de coronavirus es que no se registraron respuestas inmunes aberrantes en aquellos que produjeron niveles no muy altos de anticuerpos (antibody dependent enhancement) al hacer el challenge a vacunados. En otras palabras, no se intensificó la enfermedad ni hubo afectación pulmonar.

Otro muy importante es que los anticuerpos neutralizaban los virus aislados en varias partes del mundo: China, Italia, Suiza, España y el Reino Unido, o lo que es lo mismo, neutralizaban variantes del virus y por tanto el virus no está mutando de tal manera que sea resistente a la vacuna.

Ya se han formulado críticas al trabajo en el sentido de que eran pocos los animales del ensayo como para obtener resultados significativos y que, por otra parte, los monos no desarrollan per se los síntomas graves que sí se desarrollan en los humanos. Sí coinciden muchos investigadores en que sean los macacos Rhesus los animales idóneos para la experimentación.

Sinovac ya ha mantenido reuniones con la O.M.S. para unirse a sus recomendaciones para ensayos clínicos recogidos en el documento Blueprint de 19 de abril. Dado el bajo nivel actual de circulación del virus en China, la compañía está considerando continuar los ensayos en países con más carga de enfermedad. Además, ha solicitado a las agencias regulatorias de su país una autorización de emergencia para administrar la vacuna a los de mayor riesgo de exposición al virus, agentes de aduana y de policía, que no suelen llevar los trajes protectores de los sanitarios.

 

 

 




El Covid-19 y el descenso de las coberturas de vacunación

 

En artículo aparecido en The New York Times se hace eco de que distintas instituciones sanitarias de los Estados Unidos están dando la voz de alarma acerca del descenso de las coberturas infantiles de vacunación al evitar acudir a las consultas. El miedo que tienen los padres al Covid-19 hace que pospongan los controles periódicos de salud, incluidas las vacunaciones pautadas, lo que pone a millones de niños en riesgo de contraer enfermedades graves y potencialmente letales prevenibles mediante la vacunación.

Con esta actitud, los expertos en salud pública temen que se estén sembrando las semillas para otra crisis sanitaria. A este respecto un portavoz del comité de enfermedades infecciosas de la American Academy of Pediatrics ha dicho que lo último que desean ver como efecto colateral del Covid-19 es tener brotes de inmunoprevenibles. La situación puede ser aún más preocupante a la vista de los recientes brotes de sarampión en algunas zonas del país.

Aunque no se dispone de datos sistematizados, una compañía norteamericana dedicada a registros electrónicos de salud ha recogido información de 1000 pediatras independientes a escala nacional; tomando como basal la semana del 16 de febrero encontró que durante la semana del 5 de abril la administración de la vacuna triple vírica había experimentado un descenso del 50%, la de difteria-tétanos-tosferina un 42% y la del virus del papiloma humano un 73%.

Por otra parte, el número de dosis que el programa federal Vaccines for Children distribuye para niños sin seguro médico también han descendido significativamente desde primeros de marzo y el departamento de salud de Massachusetts ha comentado que, comparado con las dos primeras semanas de abril del año previo, ha repartido un 68% menos de dosis.

UNICEF y la Organización Mundial de la Salud también han mostrado su preocupación ya que se han suspendido más de dos docenas de programas nacionales de vacunación lo que deja muy vulnerables a más de 100 millones de niños.

Varias instituciones y organizaciones, como los Centers for Disease Control and Prevention, la American Academy of Pediatrics, y la American Academy of Family Physicians han instado a los médicos a mantener los calendarios de vacunación tan rigurosamente como sea posible y en particular en los más pequeños.

Para paliar esta situación el Boston Medical Center ha enviado unidades móviles de vacunación a los vecindarios de la ciudad y ha estacionado una furgoneta “vacunal” en frente del hospital.

La medida inicial de solo vacunar a los menores de dos años posponiendo las de los de mayor edad comienza también a preocupar a medida que se prolonga el estado de confinamiento. Si no se administran las dosis de recuerdo, como triple vírica y tosferina, la inmunidad puede ir decayendo y, más aún, si durante un largo tiempo siguen en pie las recomendaciones de evitar aglomeraciones. La situación se complicará en unos meses si persisten los requisitos de vacunación para entrar en las guarderías o en las escuelas.

Una pregunta que se pueda plantear el ciudadano es el por qué a pesar del descenso de las coberturas aún no se registran brotes, pero la respuesta pasaría por argumentar: ¿qué pasará cuando finalicen las recomendaciones del “distanciamiento social”?

No obstante, un aspecto positivo de la pandemia es el creciente interés y actitud positiva de los padres hacia las vacunas, tras años de haber sido bombardeados por los antivacunas. Los pediatras reconocen que: “los padres están reconociendo lo devastadoras que pueden ser las enfermedades infecciosas”.

 

 




La Organización Mundial de la Salud y el “Pasaporte Inmunitario”

A raíz de las noticias surgidas a propósito de la sugerencia por parte de algunos gobiernos de que sus ciudadanos dispongan de un “pasaporte inmunitario” que les permita viajar sin restricciones o volver al trabajo, con la idea de que están protegidos frente a las reinfecciones, la Organización Mundial de la Salud con fecha 24 de abril ha emitido un “Scientific briefing” titulado “Immunity passport” in the context of COVID-19. En este “briefing” la O.M.S. enfatiza que en el momento actual no hay evidencias de que las personas que se han recuperado del COVID-19 y disponen de anticuerpos, estén protegidas frente a una segunda infección.

Tras exponer sucintamente la base de la inmunidad natural y la adaptativa con sus respuestas humorales y celulares, se revisa la evidencia disponible de las respuestas séricas al COVID-19. Esta, muestra que los que se han recuperado de la infección tienen anticuerpos, aunque en algunos las titulaciones de los neutralizantes de encuentran en titulaciones muy bajas, lo que hablaría de que la inmunidad celular también puede ser de capital importancia en la recuperación. Hasta el 24 de abril ningún estudio ha evaluado si la presencia de anticuerpos confiere inmunidad en humanos.

Incide en la necesidad de proseguir con la validación de los tests para determinar su precisión y fiabilidad para evitar los falsos negativos y los falsos positivos. Una errónea categorización puede tener consecuencias muy graves. Adicionalmente, los tests deben distinguir entre las infecciones pasadas causadas por SARS-CoV-2 y las originadas por los otros seis coronavirus conocidos.

Concluye: la O.M.S. apoya los estudios serológicos en curso, al ser de alta importancia para comprender el alcance y los riesgos asociados con la infección, pero en este momento no hay evidencia suficiente acerca de la efectividad de la respuesta humoral en garantizar la precisión de un “pasaporte inmunitario” o de un “certificado de persona libre de riesgo”. Asumir que un test positivo garantiza inmunidad puede conducir a ignorar las recomendaciones de Salud Pública y a aumentar el riesgo de mantener la transmisión del virus.

Este mismo tema ya se abordó en la web de la Asociación Española de Vacunología con fecha 22 de abril.




Los ensayos clínicos y la infección intencionada de los voluntarios

En la revista Science se publica una cuestión controvertida pero de mucha actualidad en relación de la futura vacuna frente al virus SARS-CoV.19. Según expone, se consolida el apoyo de políticos de los partidos demócratas y republicanos a algunos miembros reguladores de los Estados Unidos para que adopten la estrategia de infectar intencionadamente a los voluntarios que participan en los ensayos clínicos de las vacunas del virus SARS-CoV-2 al objeto de conocer cómo reaccionan y de esa manera poder acelerar su desarrollo. Hasta ahora 35 miembros de la Cámara de Representantes han firmado una carta argumentativa remitida el 20 de abril a la cúpula de la Food and Drug Administration y al Department of Health and Human Services.  Arguyen que el enorme coste humano de la epidemia de COVID-19 altera la optimización de los análisis riesgo/beneficio: “cada semana de retraso en el desarrollo de una vacuna para los siete mil millones de habitantes de la tierra, nos costará miles de vidas”. Esta estrategia ya se ha llevado a cabo con anterioridad con la gripe y la malaria.

Los legisladores también avalan la idea de ensayar con distintas dosis de vacuna, con carácter simultáneo, en lugar de ir a la tradicional estrategia de “escalado de dosis” en detrimento de la seguridad. Ello implicaría una aceleración de las fases preceptivas de I y II de los ensayos clínicos para cuanto antes pasar a la fase de evaluación de la eficacia, de manera, que si no aflorara ningún problema, se acortarían los 12-18 meses que se precisan para probar que la vacuna es segura y eficaz.

Esta propuesta ha obtenido el entusiasta apoyo del vacunólogo Stanley Plotkin y ha comentado que es urgente que las autoridades como la F.D.A. y la W.H.O. la comiencen a considerar inmediatamente. Al menos en teoría, la provocación (challenge) con el virus salvaje se haría en voluntarios en bajo riesgo de complicaciones causadas por el virus, como en personas jóvenes.

La petición ha obtenido críticas, especialmente las relacionadas con la dosis óptima de la provocación y con la ausencia de un tratamiento efectivo, máxime teniendo en cuenta que una de las compañías candidatas a disponer de una vacuna, Sinovac, ha comentado que espera haber completado las dos primeras fases de los ensayos para finales de junio. Inmediatamente después buscaría la aprobación por la autoridad regulatoria, al menos para su uso, bajo procedimiento de emergencia, en personas de alto riesgo.

En esta misma línea argumental, en la revista The Journal of Infectious Diseases, se pronuncian investigadores de la Rutgers University, de la London School of Hygiene and Tropical Medicine y de la Harvard T. H. Chan School of Public Health. Exponen todos los pasos que deberían cumplirse de modo que, tras las dos primeras fases, se pasaría a un challenge con virus salvajes con no más de cien voluntarios. Si es esta fase se demostrara que la vacuna es eficaz ya se pasaría a un estudio aleatorio y controlado con placebo con al menos 3000 voluntarios para ampliar la fase II de monitorización de la seguridad y poder pasar a la fase de aprobación por el regulatorio.

Contemplan la minimización de riesgos de cinco maneras: a) se reclutarían jóvenes sanos con bajo riesgo de gravedad tras infección por SARS-CoV-2, b) la vacuna podría proteger al menos a alguno de los vacunados, c) en ausencia de vacunación se infectaría una gran parte de la población, d) se reclutaría a personas con especial riesgo de adquirir la enfermedad, y e) los voluntarios gozarán de los mejores cuidados en caso de necesitarlos.

A este respecto una noticia publicada en Nature fechada el 22 de abril habla acerca de una iniciativa denominada 1DaySooner ya ha reclutado a cerca de 1500 voluntarios en los Estados Unidos para ser candidatos a infectarse con el virus tras recibir la vacuna para comprobar la eficacia de la misma.

En relación a la situación actual en cuanto a al diagnóstico, tratamiento, el desarrollo de vacunas COVID-19 y la estrategia de comunicación pandémica en los Estados Unidos y en otras partes del mundo, el próximo sábado 25 de abril entre las 20 y 21.30 horas, hora española, se va a celebrar una sesión on line patrocinada por la prestigiosa National Academy of Sciences de los Estados Unidos en la que intervendrán entre otros, el Dr. Anthony Fauci y Richard J. Hatchett, director del NIAID y CEO de la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI), respectivamente. La inscripción es gratuita.




La AEV hace un llamamiento a cumplir con la administración de las vacunas consideradas prioritarias durante el estado de alarma debido a la pandemia por COVID-19

La pandemia de COVID-19 declarada el 11 de marzo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Estado de Alarma instaurado el 14 de marzo por el Gobierno de España han originado una grave crisis sanitaria, social y económica que está llevando a importantes cambios, algunos de ellos transitorios, hasta que la epidemia esté controlada.

En relación con estos últimos, en el ámbito de la salud hay que señalar que tanto en la atención primaria como en la hospitalaria se ha priorizado, como es lógico, la asistencia a los enfermos de COVID-19, de tal manera que la mayoría de los hospitales se han transformado en centros sanitarios monográficos para estos pacientes en un verdadero y necesario refuerzo para hacer frente a la pandemia. En algunas situaciones se han cerrado temporalmente centros de asistencia primaria y su personal sanitario se ha incorporado a otras funciones en hospitales o residencias geriátricas.

Este escenario asistencial, y el miedo al contagio al acudir a centros sanitarios, está originando que los padres no acudan con sus hijos al pediatra, ni los adultos al médico de familia. Esto, unido al estado de confinamiento que obliga a mantener una movilidad restringida, limitada a situaciones muy concretas, ha hecho disminuir las visitas del programa del niño sano y las consultas y los controles al médico de familia por parte de los adultos. Uno de los aspectos que se está resintiendo más es el de las vacunaciones, como se nos ha comunicado por parte de profesionales y desde alguna comunidad autónoma donde están observando una disminución del número de vacunas administradas.

Este descenso de las coberturas vacunales, si se mantiene en el tiempo, podría conducir a la reemergencia de enfermedades infecciosas (sarampión, enfermedad neumocócica y meningocócica, etc.) al aparecer bolsas de susceptibles. Por tanto, es fundamental considerar algunas prioridades en el cumplimiento del calendario para toda la vida de cada comunidad autónoma, según las indicaciones del pediatra y del médico de familia. Además, en los casos en que se hubieran retrasado algunas dosis, estas se implementarán de forma rápida, es decir, contemplando el intervalo mínimo entre dosis, como se indica en los llamados calendarios acelerados.

En la sección COVID-19 de nuestra web, figura desde hace unas semanas un apartado referente a los programas de vacunación en los tiempos de la pandemia, con las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y de diversos organismos internacionales. En otros dos apartados se pueden leer comentarios de artículos sobre aspectos relacionados con la enfermedad, en especial referidos a las vacunas, y en otro se encuentra disponible información y el vídeo de la primera webinar organizada por la AEV sobre la epidemiología y la prevención de la Covid-19.

Las prioridades en las vacunaciones, observando siempre las medidas de seguridad, como el distanciamiento social, la higiene de manos, la higiene respiratoria y la limpieza/desinfección de superficies, son:

  1. Vacunación del lactante hasta los 15 meses de edad.
  2. Vacunación de la embarazada.
  3. Vacunación de los niños y los adultos pertenecientes a grupos de riesgo, valorando la relación beneficio-riesgo de acudir al centro sanitario.
  4. Vacunación en situaciones de profilaxis posexposición.

Para terminar, la AEV quiere recordar que este documento sobre las vacunaciones en el contexto de la pandemia sale a luz durante la celebración de la IX Semana Mundial de la Vacunación, que se celebra en Europa entre el 20 y el 26 de abril, cuyo desarrollo viene muy influenciado este año por la propia pandemia.

La OMS ha declarado el año 2020, coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale, enfermeraescritora y estadística, considerada precursora de la enfermería profesional moderna, como «El año de las enfermeras y las matronas», reconociendo de este modo el papel fundamental que desempeñan en la ejecución de los programas de vacunación y en la protección de la salud comunitaria.

Como señala uno de los lemas de la OMS para esta semana: «Las vacunaciones son un elemento clave en la protección general de la salud, y contribuyen a un crecimiento saludable».

  • Prioridades del programa de vacunación durante el estado de alarma debido a COVID-19 del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España
  • La vacunación debe mantenerse durante la pandemia de COVID-19 para que sea efectiva. Declaración de la OMS
  • Semana Europea de la Inmunización. OMS

 

 

 

 




Vacunación obligatoria en Europa

Vaz O, Ellingson M, Weiss P et al. Mandatory vaccination in Europe. Pediatrics  2020;145:e20190620

Utilizando datos de los ECDC y de la OMS los autores evalúan la relación entre las políticas de obligatoriedad vacunal a escala nacional con la cobertura de vacunación de sarampión y de tosferina y la incidencia anual de estas infecciones en 29 países europeos mediante modelos de regresión lineal y multivariante binomial negativa.

Las tasas de vacunación e incidencia de ambas patologías se recogieron para el periodo 2006 y 2015 para el sarampión y entre 2006 y 2016 para la tosferina. Encontraron que la vacunación obligatoria se asociaba con un incremento del porcentaje de vacunación frente al sarampión de 3 puntos porcentuales (IC 95%: 0.35-5.64. p=0.0003) y de 2.14 para la tosferina (0.13-4.15. p=0.04)) comparado con aquellos que carecían de políticas de obligatoriedad. Estas políticas se asociaron con una disminución de la incidencia de sarampión (ratio de tasa de incidencia ajustada de 0.14 con IC 95%: 0.05-0.36), y de tosferina, aunque sin significación estadística, en países que no permitían exenciones no médicas a la vacunación. Por otra parte la cobertura se incrementaba en los países con penalizaciones financieras a la no vacunación de modo que por cada 500 euros de aumento en la posible multa la cobertura aumentaba un 0.8% /IC 95%: 0.50-1.15 con p<0.0001).

Los autores, tras plantear las limitaciones del estudio (ecológico, reportes procedentes de sanitarios), concluyen que la obligatoriedad desplaza la balanza en favor de la vacunación y que cuando se acompaña de un robusto sistema de monitorización de la seguridad y de los programas de comunicación a la sociedad, tiene el potencial de jugar un papel sustancial en disminuir el impacto negativo de las inmunoprevenibles




Efectividad de una dosis única de la vacuna meningocócica conjugada cuadrivalente, MenACWY-CRM, en las Fuerzas Armadas de Corea

Hyoung Im J, Woo H, Man Ha B et al. Effectiveness of a single dose of the quadrivalent meningococcal conjugate vaccine, MenACWY-CRM, in the Korean Armed Forces. Vaccine 2020;38:730-732

Debido a los frecuentes brotes de enfermedad meningocócica por serogrupos A, C y W en las fuerzas armadas de la República de Corea, se implantó la vacunación con preparado tetravalente conjugado con CRM, como dosis única, en 2013 para los reclutas varones de 18 a 31 años que están obligados al servicio militar durante 19 a 23 meses.

Los autores evalúan la efectividad de esa estrategia desde su implantación, comparando la ratio de las tasas de incidencia en periodos prevacunales (2008 a 2012) y postvacunales (2013 a 2017) y midiendo la efectividad mediante la fórmula (1-IRR)x100. La tasa de vacunación fue del 95.1%. Tras la inclusión de la vacuna la enfermedad meningocócica decreció desde un 0.52/100.000 a un 0.06/100.000 o en número de casos de 27 a 51, y las muertes pasaron de cuatro a cero. Dos casos registrados tras la implantación de la vacunación se identificaron como serogrupos B y X. La efectividad de una dosis única de vacuna, expresada como ratio de la tasa de incidencia, fue de 0.88 a lo largo del periodo de reclutamiento con una efectividad del 88.24% (IC 95%: 8.96 a 98.48).

Tras exponer las limitaciones (ausencia de grupo control, corto periodo de observación de 1.5 a 2.0 años, posibilidad de efecto booster vacunal al desconocer la historia previa de vacunación, los autores concluyen que una dosis de la vacuna MenACYW-CRM puede ser efectiva en reclutas, soldados, viajeros e individuos en barracones que pudieran estar expuestos durante un relativamente corto periodo de tiempo.

 




Seguimiento a largo plazo de un programa de vacunación para bebés nacidos de madres con HBsAg positivo en el condado de Estocolmo, Suecia

Insulander M, Lindh G, Stenkvist J et al. Long-term follow-up of a vaccination program for infants born to HbsAg-positive mothers in Stockholm county, Sweden. Vaccine 2020;38:790-793

Estudio cuyo objetivo es el de evaluar el largo plazo del programa de inmunoprofilaxis de recién nacidos de madre portadora de antígeno de superficie de hepatitis B en Suecia nacidos entre 2005 y 2008, cuya profilaxis consta de inmunoglobulina específica para los nacidos de madre AgeHB positiva y vacuna neonatal y a los 3, 5 y 12 meses de edad en forma de vacuna hexavalente.

Entre 2016 y 2017 y con edades comprendidas entre los ocho y los doce años se solicitó una serología a los niños previo permiso parental que incluía AntiHBs y AntiHBc y AgsHB si el segundo marcador era positivo. Se analizaron sueros de setenta niños de los que dos eran AntiHBc positivos aunque negativos para AgsHB y para AntiHBs, sin historia de enfermedad clínica ni con datos de infección en curso. De los 68 restantes, 56 conservaban títulos protectores de anticuerpos con una edad media de 10 años y con un título geométrico medio de anticuerpos de 240±340 UI/mL en niñas y de 175± UI/mL en niños. A los doce que tenían títulos inferiores a 10 mUI/ml se les recomendó una dosis de recuerdo, recibiéndola seis y serología posterior a cinco presentando un importante incremento en los títulos de AntiHBs.

Los autores concluyen que la estrategia profiláctica utilizada es efectiva a lo largo de la primera década de la vida a la hora de evitar infecciones crónicas manteniendo un buen perfil serológico.