¿Qué supone para ambos asumir la copresidencia del Comité Organizador de este Congreso?
En primer lugar supone un reto, ya que el Congreso de la AEV es el “gran concierto” del mundo de la vacunología en España. Supone un ejemplo de colaboración entre profesionales, trabajamos en ámbitos diferentes, servicios centrales y hospital, pero tenemos un objetivo común que es conseguir la mejor vacunación para nuestra población. Esta simbiosis es el espejo de lo que ocurre en la AEV.
¿Qué significa para Vigo y para Galicia acoger el principal encuentro científico de la Asociación Española de Vacunología?
¡Un lujo para nosotros! Mostrar que Galicia tiene un importante número de profesionales trabajando por la vacunación, abarcando áreas que van desde el diseño y la fabricación de vacunas, pasando por la investigación en sus distintas fases de su desarrollo hasta su administración a nivel poblacional, siendo muchas veces una comunidad pionera en este sentido. El compromiso con la vacunación se refleja en las excelentes coberturas de vacunación de nuestra población.
¿Cuáles han sido los principales retos organizativos durante estos meses?
Uno de los retos principales es que, aunque no lo parezca, un año es relativamente poco tiempo para la programación de muchas de las actividades de carácter científico o complementarias, ya que las agendas de los profesionales están cubiertas con mucha antelación. Otro de los retos es acoger a un gran número de congresistas en una ciudad de tamaño medio, con infraestructuras que se están potenciando. Seguro que en los próximos años Vigo acogerá muchos más congresos y reuniones. Cuadrar un programa científico que pretende ser de altura y dejar espacios para la interrelación personal de los congresistas es la apasionante aventura en la que estamos navegando.
Una de las novedades del congreso de este año es que se instalará un punto informativo en la ciudad, ¿qué objetivo tiene esta iniciativa y qué podrán encontrar allí las personas que se acerquen?
La ciudad de Vigo nos ha ofrecido esta oportunidad de abrir el Congreso a la calle. El objetivo es dar a conocer a la ciudadanía la importancia de la vacunación como medida de prevención de la enfermedad, así como la presencia del congreso de la AEV en la ciudad, mostrando a la población el impulso de una una sociedad científica interdisciplinar que, además, pone en las necesidades y preferencias de la población uno de los principales ejes de actuación.
Galicia es una tierra de pioneros en materia de vacunación. Un ejemplo es la enfermera Isabel Zendal y otras figuras que descubriremos durante el encuentro científico. ¿Qué importancia tiene reivindicar este legado en un Congreso celebrado en Vigo?
Isabel Zendal es una figura clave en el mundo de la vacunología. Su gesta desde el Hospicio de La Coruña, llevando la vacuna de la viruela a ultramar en la Expedición Balmis, es para los gallego “un legado inspirador y valiente”. Pero Galicia ha sido y sigue siendo puerta de comunicación con el exterior, tanto con el continente americano como con el mundo luso, incluyendo los países africanos de lengua portuguesa. Eso ha provocado la entrada en nuestra tierra de muchas enfermedades transmisibles, hecho que, históricamente, determinó la necesidad de luchar contra estas enfermedades. El vivo ejemplo de esta lucha es la existencia de un lazareto en la propia ría de Vigo.
Más allá del programa científico, ¿qué esperan que los congresistas se lleven de Vigo y de Galicia?
Esperamos que se lleven la percepción de que hemos hecho todo lo posible para conseguir un congreso de la AEV para recordar, que muestre el potencial de la asociación y que también disfruten de su presencia en nuestra ciudad y nuestra comunidad. Los gallegos nos caracterizamos por acoger con especial afecto a los visitantes, ¡esperamos no defraudar!
Para quienes puedan sacar un rato libre durante su estancia, ¿qué lugar, experiencia o plan de Vigo les recomendarían especialmente?
Un paseo por las calles del centro de la ciudad, cercanas al puerto o por cualquiera de sus playas, es una experiencia para disfrutar, al igual que los recorridos por la ría en los barcos de transporte de pasajeros, complementada por cualquier degustación de los productos de nuestro mar, regada con nuestros caldos.
¿Qué dirían a quienes todavía no se hayan inscrito al encuentro científico?