Descripción de un caso autóctono fatal de rabia en un país de la UE/EEA como consecuencia de una menor vigilancia y de la ausencia de medidas de vacunación animal

Mihnea H, Gradinaru M, Florica B et al. Death in the EU/EEA from autochthonous human rabies, Romania, July 2025: a call for action. Euro Surveill. 2025;30(43):pii=2500794

https://www.eurosurveillance.org/content/10.2807/1560-7917.ES.2025.30.43.2500794?emailalert=true

Descripción de un caso autóctono de rabia humana en Rumania en el año 2025, adquirida mediante mordedura de un perro infectado. En febrero de eses mismo año entró un perro vagabundo en una propiedad de un residente de unos cuarenta años, en el condado rumano de Iasi, que le mordió en la mano. Se trató la mordedura con medidas locales y un ciclo corto de antibioterapia. Un médico de la localidad sugirió iniciar una profilaxis postexposición frente a la rabia, pero fue rechazado por el paciente. A mediados de junio comenzó a desarrollar síntomas de confusión y agitación con un deterioro progresivo de la función neurológica por lo que fue ingresado en un hospital psiquiátrico cuatro días más tarde. El curso clínico fue desfavorable apareciendo fiebre e hipersalivación entrando en coma a los cinco días del ingreso que motivó su ingreso en UVI de un hospital de infecciosas donde se sospechó un cuadro de rabia tras advertir un familiar el antecedente de una mordedura de perro. Falleció tras tres semanas en UVI confirmándose la rabia por PCR del LCR y de saliva antes del óbito y por test de anticuerpos por fluorescencia directa postmortem. Rumania tiene frontera con Moldavia y Ucrania y se controla la rabia mediante campañas bienales de vacunación animal para establecer un “cordón sanitario” que evitara la reintroducción de la enfermedad. Estas campañas dirigidas a zorros se suspendieron en 2020 con un resurgimiento de casos en animales domésticos y salvajes. Entre enero y septiembre de este año se identificaron 48 casos de rabia animal en siete provincias incluida la de Iasi. El caso ilustra que la rabia, aunque eliminada de la EU/EEA, supone una amenaza persistente cuando decaen la vigilancia y los programas de control.