Algunas infecciones víricas agudas o crónicas pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares

En una revisión sistemática con meta-análisis de 155 estudios y publicada en la revista Journal of the American Heart Association se ha encontrado que las infecciones por gripe y por COVID-19 aumentan el riesgo de ataque al corazón o de padecer un ictus. Al comparar el riesgo cardiovascular en las semanas siguientes a una infección respiratoria documentada versus el riesgo de las personas sin esa infección encontraron que: a) tienen cuatro veces más riesgo de padecer un ataque cardíaco o cinco veces más de sufrir un ictus en el mes posterior al padecimiento e la gripe, y b) las personas tenían un riesgo tres veces superior para padecer un ataque cardiaco o un ictus en las catorce semanas tras una infección por COVID, permaneciendo ese riesgo elevado durante un año. El mismo metaanálisis también ha encontrado riesgo en personas con infección por VIH, con infección por el virus de la hepatitis C y para el herpes zóster. Aunque con evidencias limitadas la hepatitis A, el virus del herpes simplex, el VRS, el VPH, dengue y chikunguña también se han asociado con aumento del riesgo.

Los autores inicialmente cribaron más de 52.000 publicaciones y piensan que las infecciones víricas sueltan moléculas que desencadenan y mantienen un proceso inflamatorio que promueve a la aparición de coágulos mucho más allá de la desaparición de la infección. Estos coágulos pueden reducir la capacidad de un funcionamiento cardiaco correcto.

Los autores concluyen que las vacunas pueden jugar un importante papel a la hora de prevenir el riesgo cardiovascular.




En un estudio de casos y controles test negativo las vacunas antigripales adyuvadas y de alta carga proporcionan buena protección frente a la gripe confirmada

Imran M, Chastek B, Bancroft T et al. Comparable Effectiveness of MF59R-Adjuvanted and High-Dose Quadrivalent Inactivated Influenza Vaccines for Prevention of Test-Confirmed Influenza During the 2022-2023 Influenza Season. International Journal of Infectious Diseases 2025

https://doi.org/10.1016/j.ijid.2025.107983

Estudio llevado a cabo por empleados de la farmacéutica Seqirus para estimar la efectividad relativa de la vacuna antigripal tetravalente adyuvada con MF59 en relación a la tetravalente de alta carga de hemaglutinina en adultos de 65 o más años durante la temporada gripal 2022-2023. Diseñan un estudio retrospectivo test negativo utilizando historias clínicas y reclamaciones de una base de datos (Optum Market Clarity) para identificar a los candidatos que recibieron una de las dos vacunas, a los que, además, se les confirmó gripe y presentaban cuadro respiratorio agudo o enfermedad febril asociada y acudieron a urgencias hospitalarias o fueron atendidos en cualquier contexto De 4228481 mayores de 65 años que se vacunaron, a 30911 se les practicó analítica confirmatoria y cumplieron los criterios de selección, con los que se dispuso de 2361 casos y 28550 controles. La efectividad vacunal relativa de la adyuvada frente a la de alta carga fue -2,5% (-13,4 a 7,4) en gripes diagnosticadas en cualquier ámbito y de 0,0% (-15,9 a 13,7) en los que consultaron en urgencias hospitalarias. Los autores concluyen que al igual que en otros estudios, ambas vacunas, adyuvadas y de alta carga, proporcionan protección comparable frente a gripe confirmada, lo que se alinea con las recomendaciones de vacunación antigripal del Advisory Committee on Immunization Practices de los Estados Unidos.