La vacunación antigripal tras el infarto de miocardio

En la revista Circulation investigadores de varios países publican los datos relativos a un estudio aleatorizado, doble-ciego, multicéntrico y controlado con placebo que ha sido presentado en el congreso de la European Society of Cardiology entre el 27 y el 30 de agosto de 2021 en el que evalúan si la vacuna antigripal inactivada administrada precozmente tras un infarto de miocardio (72 horas) puede reducir eventos cardiovasculares en personas con enfermedad cardiovascular.

Incluyeron 2.571 participantes de sesenta años de media y de ocho países distintos entre octubre 2016 y marzo 2020 que recibieron vacuna o placebo. En un periodo de seguimiento de doce meses, el objetivo primario (composite de muertes por cualquier causa, infarto de miocardio o trombosis del stent) se registró en el 5.3% de los vacunados y en el 7.2% de los que recibieron placebo (Hazard ratio: 0.72 con IC 95%: 0.52-0.99 y p=0.04). Respecto a las muertes por eventos cardiovasculares el HR fue de 0.59 (0.39-0.90) y el de infarto de miocardio 0.86 (0.50-1.46).

Los autores propugnan incorporar la vacuna antigripal intrahospitalaria como parte del cuidado rutinario tras un infarto de miocardio, al menos durante la temporada gripal.




La farmacéutica J&J fracasa en la vacuna frente a VIH con tecnología de adenovirus similar a la de la COVID-19

Según STAT, la farmacéutica Johnson and Johnson (J&J) no ha tenido éxito en su vacuna frente al VIH para la que ha utilizado una plataforma similar a la diseñada para la COVID-19 basada en el adenovirus humano 26. Los resultados proceden del estudio Imbokodo, iniciado en 2017, que reclutó a 2.600 mujeres sudafricanas de alto riesgo de infección por el virus con el objetivo de reducir el riesgo de infección al menos a la mitad. Lamentablemente los datos apuntan a una eficacia no significativa del 25% respecto del placebo en los 24 meses posteriores a la recepción de la primera dosis.

No surgieron problemas de seguridad en el ensayo, que ha contado con el apoyo de los National Institutes of Health y de la Bill and Melinda Gates.

La tecnología utilizada también se encuentra en investigación para las vacunas frente al virus respiratorio sincitial.