Johnson & Johnson prevé elevar a la FDA el dossier de su vacuna de adenovirus humano para uso en emergencias en febrero 2021

Según Medscape Infectious Diseases la farmacéutica Johnson & Johnsonya ha finalizado el proceso de reclutamiento de 45.000 participantes que formarán parte de la fase III de su ensayo clínico con la vacuna de vector adenovírico Ad26 y espera remitir a la FDA el dossier para la autorización bajo uso de emergencias para el mes de febrero. Se espera que los datos de la fase III estén disponibles para finales de enero.

La vacuna de Johnson & Johnson difiere de las de Pfizer y Moderna en que no precisa de congelación para su conservación y que el esquema de vacunación es probablemente de una dosis. En octubre y tal como se recogió en esta Sección, tuvo que interrumpir durante un par de semanas los ensayos al desarrollar un participante una enfermedad inexplicada cuya causa no pudo identificarse.

Definitivamente, la empresa ha renunciado a reclutar los 60.000 participantes que tenía previstos ya que en los países donde se va a llevar a cabo la fase III siguen teniendo una alta tasa de ataque, por lo que esperan generar los datos que determinen la seguridad y eficacia de la vacuna.




Eliminando a dos “cocos” con una vacuna

Miembros del programa inglés de inmunizaciones, encabezados por el Dr Shamez Ladhani, proponen bajo el sugerente título: “Eliminando a dos cocos con una vacuna”, la evaluación de un programa de vacunación del adolescente con la vacuna antimeningocócica 4CMenB, ya que aunque la incidencia de EMI-B no es alta, sí que se obtendrían beneficios adicionales, esquematizados en tres puntos: a)  los antígenos de la vacuna pueden encontrarse en otros serogrupos meningocócicos, b) todos los serogrupos meningocócicos, especialmente el C, pueden ser transmitidos, ocasionalmente, por vía sexual, causando infecciones genitourinarias y anorectales, y c) algunas de las proteínas contenidas en la vacuna 4CMenB (OMV y NHBA) se comparten con Neisseria gonorrhoeaelo que puede disminuir la incidencia de gonorrea como se ha demostrado en Australia y en Quebec.

El comentario editorial se ha publicado en Clinical Infectious Diseases.