Seguridad de la administración de la vacuna frente a la fiebre amarilla en pacientes con alergia confirmada al huevo

Busatto Gerhardt C, Moschione A, Pastorino A et al. Safety of yellow fever vaccine administration on confirmed egg-allergic patients. Vaccine 2020;42:6539-6544

A la vista del aumento del número de casos y de su alta mortalidad y de la escasez de estudios ad hoc, los investigadores diseñan un estudio prospectivo para evaluar la seguridad de la vacuna frente a la fiebre amarilla en personas alérgicas al huevo con provocación oral positiva en los seis meses previos, anafilaxia al huevo en los seis meses previos o reacción al huevo en los dos meses anteriores con IgE específica o prick test positivo. 

Incluyeron 58 pacientes con alergia confirmada con una edad media de 2.3 años. 42 tenían prueba positiva de provocación, nueve reportaron anafilaxia reciente y los siete restantes tenían antecedentes de reacción en los dos meses anteriores con IgE positiva. Tras una provocación oral, 15 tuvieron anafilaxia y los otros 27 presentaron urticaria y/o angioedema o vómitos. El prick test fue negativo en todos los pacientes y el test intradérmico fue negativo en 48 pacientes que recibieron sin problemas una dosis completa de vacuna. En diez pacientes con test intradérmico positivo recibieron dosis progresivas de vacuna. Seis presentaron una reacción leve y cuatro la recibieron sin presentar reacción alguna. El test intradérmico se asoció significativamente con aparición de reacción vacunal. 

Concluyen que la administración de la vacuna frente a la fiebre amarilla fue segura utilizando un protocolo incluso en pacientes con anafilaxia al huevo. Recomiendan, no obstante, un test intradérmico, ya que puede ayudas a predecir aquellos con alto riesgo de reacción vacunal.

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Manejo de la revacunación de una gran cohorte de pacientes pediátricos tras una posible incidencia en el mantenimiento de la cadena de frío

Martin V, Copeland E, Fazilat R et al. Revaccination management of a large cohort pediatric patients following a potential lapse in cold storage. Vaccine 2020;38:6638-6644

Descripción de la experiencia de una clínica pediátrica de California en la que constataron que más de diez mil vacunas habían sufrido procesos intermitentes de congelación y se habían administrado a más de 3.800 pacientes de 0 a 21 años entre febrero de 2014 y marzo de 2015. 

Fueron más de 18 los tipos de vacunas almacenadas, de las que consideraron que no podían haber perdido potencia las de rotavirus y la antineumocócica, pero sí las de difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis A y B, tifoidea, papilomavirus humano, antimeningocócica y antigripal estacional. 

Tras discusiones con expertos internos y externos y con los fabricantes de las vacunas concernidas se decidió ofertar a los familiares tres opciones: test serológicos, revacunación directa o no hacer nada. Hallaron que solo el 3-4% y el 8% presentaban niveles no protectores frente a tétanos y a hepatitis B, respectivamente, y solo para los menores de 24 meses. 

Los autores concluyen que hasta ahora la buena praxis en estos incidentes aconseja la revacunación a toda la población implicada, pero tras su experiencia, en las que todos los de dos o más años presentaron títulos protectores similares a los de sujetos que habían recibido vacunas no congeladas, para situaciones como esta, la revacunación de todos los pacientes no debería ser la acción más apropiada y que debería considerarse en ciertas circunstancias la serología previa antes de una revacunación.

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Persistencia de anticuerpos tras la administración de las diferentes vacunas antimeningocócicas conjugadas frente a los serogrupos ACWY autorizadas en la Unión Europea, por grupo de edad y vacuna

Luo W, Arkwright P, Borrow R. Antibody persistence following meningococcal ACWY conjugate vaccine licensed in the European Union by age group and vaccine. Exp Rev Vaccines, DOI: 10.1080/14760584.2020.1800460

Revisión llevada a cabo por investigadores de Public Health England para evaluar y comparar las respuestas de anticuerpos y la persistencia de los mismos a diferentes edades con las vacunas antimeningocócicas ACYW conjugadas bien con toxoide tetánico o con toxina diftérica atóxica CRM197. 

Revisaron la bibliografía publicada entre enero 2009 y junio 2019 con respuestas inmunes medidas por actividad bactericida sérica utilizando complemento humano o de conejo para menores de un año, de 2 a 10 y de 11 a 18 años. 

Comprobaron que MenACYW-TT es inmunógena en todas las edades mientras que MenACYW-CRM es inmunógena en lactantes y en adultos, pero con escasos datos para los de 1 a 2 años. Ambas vacunas se toleran bien e inducen similar persistencia de anticuerpos frente a los cuatro serogrupos en los mayores de un año. Los ensayos con fuente de complemento de conejo son más robustos que los que utilizan complemento humano cuando se vacuna con MenACYW-TT, mientras que los ensayos con complemento de conejo o humano tienen una persistencia similar cuando se vacuna con MenACYW CRM-197. Los títulos con complemento de conejo son más estables y mayores que los humanos mientras que éstos últimos caen rápidamente tras la primovacunación. 

En resumen, ambas vacunas inducen inmunogenicidad y persistencia de anticuerpos similar en los mayores de un año.

Persistencia de anticuerpos tras la administración de las diferentes vacunas antimeningocócicas conjugadas frente a los serogrupos ACWY autorizadas en la Unión Europea, por grupo de edad y vacuna




Asociación entre las vacunaciones rutinarias y los niveles de anticuerpos en bebés prematuros

Rouers E, Bruijning-Verhagen P, van Gageldonk P et al. Association of routine vaccinations with antibody levels among preterm infants. JAMA 2020;324:1068-1077

Estudio de cohortes prospectivo, multicéntrico y observacional para evaluar la inmunogenicidad de las vacunas rutinarias administradas a 296 niños pretérmino llevado a cabo en ocho hospitales holandeses entre octubre de 2015 y octubre de 2017, que fueron seguidos durante doce meses, que se compararon con un grupo control de 66 niños sanos nacidos a término y que fueron vacunados con el mismo esquema que los prematuros. 

El esquema holandés consta de tres dosis de DTaP-VPI-Hib-HB administradas a los 2, 3, 4 y 11 meses, más Pnc10 a los 2, 4 y 11 meses. Los end-points primarios fueron la proporción que alcanzaron IgG por encima de los niveles definidos como protectores y los GMT´s tras las series primarias y los recuerdos.

La edad gestacional media fue de 30 semanas y se obtuvieron muestras sanguíneas de 220 niños pretérmino. Tras las primarias, la proporción con IgG protectora frente a las toxinas pertúsica, diftérica, tetánica y frente a 6 de 10 serotipos neumocócicos osciló entre el 83% y el 100%, frente a Hib entre el 34.7% y 46.2% y serotipos 4, 6B, 18C y 23F entre el 45.8% y el 75.1%. Tras el booster se alcanzaron títulos protectores para todos los antígenos excepto para Hib (88.1%). 

Los autores concluyen que excepto para este último, las vacunas rutinarias del primer año se asocian con niveles protectores de anticuerpos, aunque las concentraciones son, en general, menores, en prematuros.

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Programados ensayos de vacunas frente SARS-CoV-2 con esquema de prime-boost heterólogo

Según el diario The Guardian, es muy probable que para el próximo mes comience un ensayo clínico en el que se va a evaluar la respuesta inmune a un esquema de vacunación que incluirá un prime con la vacuna de adenovirus de chimpancé de la Universidad de Oxford/AstraZeneca y un booster con la vacuna de mRNA de Pfizer/BioNTech o con la de mRNA de Moderna Inc. unas semanas más tarde. El objetivo es conocer si ese esquema de prime-boost heterólogo desencadena una respuesta y cuál es su duración. 

Hasta ahora se conoce que la vacuna de adenovirus induce una respuesta celular potente mientras que con la de ARN la respuesta de anticuerpos es más robusta. Esta técnica ya se ha ensayado en el modelo animal con las vacunas frente al virus gripal H5N1 y al virus Ebola mostrando resultados prometedores.

El ensayo tendrá lugar siempre y cuando en las próximas semanas se apruebe la vacuna de AstraZeneca.




La vacuna hexavalente de dos antígenos de tosferina genera memoria inmune frente a la hepatitis B tras la vacunación del lactante

En la revista Pediatric Infectious Disease Journal, investigadores finlandeses han evaluado mediante un estudio multicéntrico fase IV la presencia de memoria inmunológica a la hepatitis B en niños de seis años vacunados a los 3, 5 y 11 meses con una vacuna hexavalente con dos antígenos de tosferina y de presentación líquida o con otra de tres componentes de tosferina. 

Todos ellos fueron inicialmente respondedores al esquema de tres dosis de la vacuna frente a la hepatitis B. A los seis años recibieron una vacuna de HB aislada previa determinación de los títulos AntiHBs. Participaron 225 niños en los que se observó una respuesta anamnésica (medida por el porcentaje de participantes con un incremento de 4 veces o más de los títulos AntiHBs) tras el challenge en 96.7% de los primovacunados con vacuna de dos componentes tosferinosos y en el 99.0% de los vacunados con la de tres. Previa a la dosis de los seis años, el 53.8% y el 73.5% tenían títulos superiores a 10 mUI/mL.




Una vez que hay datos de eficacia, ¿qué falta por conocer?

Una vez que en el Reino Unido ha comenzado la campaña de vacunación frente a la COVID-19 y que China y Rusia han aprobado vacunas, en la revista Nature se plantean algunas cuestiones acerca de cómo se comportarán estas vacunas u otras venideras a medida que las vayan recibiendo millones de personas.

Las vacunas, ¿evitan la transmisión del virus?

Hasta ahora las vacunas que evaluará la FDA, las de Pfizer, Moderna y AstraZeneca, proporcionan protección frente a la enfermedad sintomática, pero ninguna ha demostrado que eviten la infección o que reduzcan la diseminación de la enfermedad entre la población. Ello deja la puerta abierta a la posibilidad de que los vacunados sean susceptibles a padecer una infección asintomática y a transmitir, por tanto, la infección a los vulnerables. En el peor escenario tendrán personas caminando por la calle pero esparciendo el virus.

¿Qué dicen los datos acerca de las infecciones asintomáticas?

Los investigadores de Pfizer dicen que están buscando la manera de evaluar la transmisión de la enfermedad. AstraZeneca y la Universidad de Oxford darán las primeras pistas sobre si la vacuna puede proteger frente a esa transmisión ya que recolectaron rutinariamente muestras para detectar el virus y de esa manera permitir conocer las infecciones asintomáticas. Los datos preliminares proporcionados por la Universidad de Oxford apuntan a una reducción de la frecuencia de esas infecciones y reducir la transmisión.

¿Cuánto tiempo durará la inmunidad vacunal?

Actualmente no hay manera de conocer ese parámetro. Sabemos que hay reportes de casos de reinfecciones y que los títulos de anticuerpos van decayendo en los meses siguientes al contagio. Por otra parte, hay signos que indican que el sistema inmune conserva memoria secundaria a las infecciones por coronavirus bajo la forma de células especializadas que se ponen en marcha a un nuevo contacto con el virus.

Es importante que se monitorice la inmunidad y una manera de conocerla es evaluando periódicamente los niveles de anticuerpos y de las células inmunes. La cinética de estas respuestas inmunes en un gran número de individuos nos proporcionará una indicación precoz de cuándo desciendan a niveles preocupantes.

¿Cómo de bien funcionan las vacunas en personas mayores y en niños?

Los grandes ensayos clínicos han reclutado a decenas de miles de personas pero sus conclusiones relativas a la efectividad se han extraído de infecciones en menos de 200 participantes. Por tanto, es difícil sacar datos de distintos grupos -obesos, mayores- sin perder poder estadístico. Los datos preliminares de las tres vacunas parece que protegen a los mayores de 65 años, pero casi seguro serán necesarios datos de la vida real con un gran número de vacunados antes de conseguir la granularidad necesaria que nos asegure que parte de la población no quede desprotegida.

Hasta ahora carecemos de datos del comportamiento de la vacuna en niños y embarazadas.

¿Cómo se comparan las vacunas entre sí?

Las tres vacunas en cuestión han cumplido con la meta de alcanzar como mínimo un 50% de eficacia y parecen seguras, pero pueden existir diferencias en la manera de proteger y en el contexto de dónde se han llevado a cabo.

Los datos preliminares sugieren que las plataformas de ARN pudieran ser más eficaces en evitar la enfermedad, pero podría, también, resultar que una protegiera mejor que otras en ciertos grupos de población o que una limite mejor la transmisión.

Hay importantes diferencias en cuanto al coste y a la logística que podrán condicionar qué vacuna sería mejor para una región o país.

Por ahora, y a pesar de las diferencias que podrían existir entre las vacunas, la clave sería la de aprovechar las bondades de la vacuna que adquiera tu gobierno.

¿Puede evolucionar el virus para evadir la inmunidad postvacunal?

El genoma del SARS es bastante estable, al contrario que el de la gripe. Las vacunas incluyen en su composición múltiples partes de la glucoproteína S (spike). Ello proporciona a los investigadores cierta confianza en relación a que es difícil que el virus SARS-CoV-2 evolucione para evadir la inmunidad conferida por la vacuna. No obstante, las vacunaciones masivas someterán a una enorme presión al virus y teóricamente podría seleccionarse alguna cepa capaz de escapar a las defensas inmunes. Se necesita monitorizar estrechamente los aislamientos del virus para detectar el más mínimo cambio y al mismo tiempo ir trabajando en la segunda generación de vacunas. Estas podrían ir dirigidas a otras partes del virus en caso de aparición de resistencias. En cualquier caso, los expertos no consideran que sea un asunto que pueda actualmente generar pánico.

¿Hasta cuándo monitorizarán los científicos la seguridad de las vacunas?

La seguridad de las vacunas siempre ha sido una prioridad. Hasta ahora solo han completado unos pocos meses de ensayo clínico a dos años -al cabo de los cuales se podrá adquirir libremente en el Reino Unido- por lo que todos los receptores de la vacuna serán estrechamente vigilados para cualquier signo de peligro no detectado previamente.

En los países occidentales hay mecanismos de farmacovigilancia que se nutren de las declaraciones espontáneas de los efectos adversos, del tipo del VAERS en los Estados Unidos y de la Tarjeta Amarilla especialmente diseñada para el SARS-CoV-2.

Traducido y adaptado por José A. Navarro-Alonso M.D.

Pediatra. Comité Editorial A.E.V.

janavarroalonso@gmail.com

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