La vacuna recombinante de subunidades frente al herpes zóster reduce la neuralgia y el uso de analgésicos

Según datos presentados en la ID Week de octubre, la vacuna recombinante frente al herpes zóster no solamente evita el herpes sino también la neuralgia postherpética y el consumo de analgésicos opiáceos o de sus derivados.

Los investigadores analizaron pacientes con zóster confirmado y rescatados de la fase III de los ensayos clínicos de medición de la eficacia de la vacuna. Comprobaron que la efectividad en vacunados para reducir la duración del dolor clínicamente significativo asociado al herpes fue del 38.5%. Adicionalmente, la efectividad para reducir el uso y duración de analgésicos fue del 39.6% y 49.3%, respectivamente. Destacan que el 8%, 2% y 5.3% de los pacientes de los ensayos ZOE-50, ZOE-70 y ZOE-HSCT consumían potentes opioides, respectivamente.




La intención de recibir la vacuna y sus condicionantes

Especialistas en Medicina Interna y en Geriatría de los Estados Unidos apuntan a que no hay mejor lugar para las personas mayores y para aquellas con factores de riesgo a la hora de recibir la futura vacuna frente al SARS-CoV-2 que su propio domicilio, ya que permanecer en casa nunca fue tan vital para los americanos mayores y para los que tienen problemas graves de salud. Este grupo de mayores supone el 16% de la población del país pero suponen el 80% de los fallecimientos.

Al menos dos millones de mayores de 65 años están permanentemente recluidos en sus hogares y más aún, no pueden acceder a las consultas médicas. Los autores son de la opinión de que los domicilios podrían suponer un punto focal en el esfuerzo de erradicación del virus. Apuntan a que la “vacunación domiciliaria” podría ensayarse a partir de ahora con las vacunas antigripales de la actual temporada.